La Desmañanada
El salto tecnológico llegó a los tomógrafos, pero la mañanera sigue en 16 cortes
23 de junio de 2026
Examen sorpresa de futbol antes del desayuno
Antes de Salud, la titular del Ejecutivo aplicó evaluación a la prensa sobre el Mundial. Reprobaron.
Reportero — (La sala, en silencio, no supo qué partidos había.)
«¿Qué partidos hay hoy? A ver, examen: ¿Qué partidos hay hoy? O sea, que no están tan enterados.»
Tuvo que ser Belmont, «porque es muy futbolista», quien salvara el examen recitando Portugal-Uzbekistán de memoria. Mismo Belmont al que, segundos después, le encargaron el pastel. Un funcionario polivalente: vocería, alineaciones y repostería. El detalle es que cuando la prensa pidió pozole, la respuesta presidencial fue tan tajante como cualquier recorte: «Pozole, no, ya no tanto».
Un tomógrafo de 256 cortes para imaginar lo que cuesta
El IMSS presumió equipos de gama ultra alta. Los reporteros, curiosos, preguntaron el precio.
Reportero — ¿Cuál fue el presupuesto de esta sustitución?
«Pues cada adquisición de estos tomógrafos fue de 29 millones de pesos, de los 256 cortes. Hay registros de compras de este tipo de equipo en el pasado que llegaban hasta los 40, a veces hasta más.»
Veintinueve millones por aparato, y de pilón nos enteramos de que antes salían a cuarenta «a veces hasta más». Esa frase, «a veces hasta más», es la pieza arqueológica del sexenio pasado: el monumento al sobreprecio narrado como dato curioso. El video, eso sí, fue impecable: voz de mujer, voz de hombre y un corazón girando en 3D, mientras el corazón del erario se examinaba en 16 cortes y borroso.
Las farmacias del bienestar: existen en el Estado de México y en el futuro
Judith preguntó algo elemental: si los famosos módulos ya están instalados. La respuesta viajó en el tiempo.
Reportero — Pero los módulos como tal, ¿ya están instalados?, ¿cuántos se han instalado?
«En el Estado de México sí, en el Estado de México tenemos cerca de 400, les paso el número exacto cuántos son.»
«Les paso el número exacto» es el nuevo «con todo respeto»: una promesa que se entrega en la siguiente mañanera, o en la siguiente, o nunca. La reportera insistió con las máquinas dispensadoras y el presupuesto, y le contestaron que están «haciendo el sembrado». Sembrando máquinas. En agosto cosechamos. Si no, en septiembre. Si no, el Servicio Universal de Salud del año que entra, que es como el horizonte: se ve clarito, pero nunca llegas.
La ley esposa, el cuarto nivel y el árbol genealógico nacional
Una reportera trajo el nepotismo electoral. La respuesta fue una clase de parentesco digna de pizarrón.
Reportero — ¿Qué opina que, desde otro movimiento, que en este caso es la 4T, ahora se busque cerrarle la puerta a las candidaturas independientes?
«No se le cierra la puerta a nadie... Obviamente, la pregunta no tiene que ser dirigida a la Presidenta, sino al Congreso de Michoacán.»
Traducción: la puerta no se cierra, nada más se le ponen candados, vigilante y un examen de futbol a la entrada.
Reportero — ¿Y sobre heredar el cargo a familiares?
«No puede ser que quede el hermano, el primo, el padre, la madre, la esposa, hasta el cuarto nivel... su relación directa: su esposa. Su relación directa: su hijo. Su relación directa: su mamá.»
Asistimos en vivo a la reconstrucción 3D de un árbol genealógico, rotándolo como el corazón del tomógrafo para ver dónde está la obstrucción. Diagnóstico: parentesco hasta cuarto nivel, salvo el amigo, «el amigo puede ser». Anótenlo, futuros candidatos: la Constitución no prohíbe la amistad. Empiecen a hacer amigos influyentes ya.
Las armas las decomisa el vecino y nosotros aplaudimos
Sobre el decomiso de 43 mil cartuchos en Arizona, la lectura fue de cooperación internacional.
Reportero — ¿Se cuenta con un balance de cuántas armas se han decomisado?
«Le podemos pedir, la siguiente vez que venga el Gabinete de Seguridad, que... también puedan dar un informe.»
Otra cifra que «la siguiente vez». Coleccionamos siguientes veces como cromos del Mundial. Mientras tanto, la postura es nítida: nosotros hacemos nuestro trabajo «todos los días» y ellos «tienen que hacer su parte». El reparto de tareas más cómodo de la diplomacia: el examen lo presentan los gringos y nosotros calificamos.
San Quintín: la respuesta más incómoda, dicha con la voz más suave
Una madre le contó a la titular que su hijo murió y que falló una máquina de oxígeno. La pregunta fue directa.
Reportero — ¿Nos pudiera comentar sobre esto que usted vivió?, ¿de qué forma ya se está apoyando a esta madre?
«Esto que mencionó esta persona fue hace tiempo, no fue reciente. ¿Y por qué le dije que ya se está atendiendo? Pues porque se está construyendo y ampliando un hospital en San Quintín.»
Aquí El Destiempo baja el volumen. Una madre habla de su hijo y la respuesta es un calendario de obra y un recuento de camas: de 20 a 80, de 5 a 14 especialidades. Todo cierto, todo necesario. Pero «se está investigando en qué momento fue exactamente este caso» es la frase que se queda atorada, porque para la señora el momento exacto fue el peor de su vida, no un renglón pendiente en un expediente que se busca «hacia atrás». El salto tecnológico es de 256 cortes; el salto humano todavía va en rayos X simple.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Ahí está el detalle, señores, porque vea usted: uno llega, se sienta, y le hablan del salto, del salto tecnológico, del corte, de los 256 cortes que ni para el pastel de Belmont alcanzan, y luego que si la esposa, que si el cuarto nivel, que si el primo no pero el amigo sí, y uno dice ‘bueno, pos ya me ilustré’, pero a la mera hora, cuando le preguntas el número exacto, te dicen ‘la próxima vez’, y la próxima vez es como el oxígeno de San Quintín: estaba, dicen, pero no se sabe cuándo... Total, que uno viene por respuestas y se va con tarea, examen y antojo de pozole, que tampoco hay, ‘ya no tanto’. En fin, que ahí lo dejo, porque si me sigo, no acabo, y si acabo, pos no dije nada, que para el caso es lo mismo.»