Se vende niño prodigio; se regala la Selección
Hubo un día en que el deporte mexicano decidió que lo suyo no era ganar, sino despedirse con dignidad. En Los Ángeles, el Tri le montó a Guillermo Ochoa la ceremonia "¡Gracias, Memo!", con pebetero encendido y videos lacrimógenos, y acto seguido salió a la cancha a recordarnos por qué lo extrañaremos: perdió 0-2 ante Chile. Segunda derrota al hilo de la era Rafael Márquez, que sigue coleccionando partidos sin saborear una victoria como quien colecciona estampas repetidas. Detalle fino: fuimos la única selección de la CONCACAF incapaz de ganarle a Chile en esta Fecha FIFA. Un aficionado lo resumió con precisión de analista táctico cuando le gritó a Álvaro Fidalgo que metiera goles, que "es su trabajo". Hasta hoy, nadie ha refutado el argumento.
Mientras el presente no atinaba al arco, el futuro ya se cotizaba en dólares. Gilberto Mora, de 17 años, recibió una oferta del Liverpool superior a los 50 millones —cifra que lo convertiría en la venta más cara de un mexicano a Europa, por encima del récord de Edson Álvarez—. El pequeño inconveniente: no puede firmar nada hasta cumplir 18 el 14 de octubre, porque la FIFA todavía lo considera menor de edad. O sea: vale cincuenta millones, pero legalmente necesita permiso para desvelarse. Raúl Jiménez ya lo bendijo; Arsenal, Real Madrid y medio continente hacen fila. Ojalá nadie le avise que, si algún día lo llaman, aterriza en una selección que no sabe anotar.
En Buenos Aires, en cambio, sí saben despedir. Argentina convirtió el último partido de Lionel Messi en una liturgia de Estado: camiseta de 30 metros frente al Monumento a la Bandera en Rosario, balón con parche dorado de "El último baile", el capitán llorando en el camión rumbo al estadio y el juego detenido al minuto 10 para una ovación con rivales incluidos. Por si faltaba el guion perfecto, marcó de penal el 3-0 ante Benín, repartió dos asistencias y se fue entre lágrimas hablando de su papá. Nosotros encendemos un pebetero; ellos canonizan. Cada quien con su duelo.
El resto del planeta siguió en su papel. Cristiano Ronaldo, a los 41, publicó una carta tamaño tesis para explicar que abandonó la concentración de Portugal por acuerdos incumplidos con Jorge Jesus, pero que no se retira: cumplirá su suspensión y volverá, porque las leyendas no renuncian, se reagendan. En la Fórmula 1 manda Andrea Kimi Antonelli tras el Gran Premio de Bahréin, mientras Checo Pérez recibe elogios de Pepe Martí y una temporada discreta con Cadillac. Y en la Liga MX, Toluca sigue de líder, el América ganó 4-2 en casa de Necaxa, las Chivas cayeron 0-2 ante Querétaro en su propia cancha y Monterrey encajó un insólito 4-2 ante Atlante. Resultados recientes, sin fecha fija: igual que nuestras esperanzas.
Fuera del pasto, Stephanie Vaquer presumió su título de la WWE con más ingenio que tela, y Dani Alves cambió el regate por el púlpito político en Brasil. El deporte, señoras y señores, nunca descansa. Nosotros sí: seguimos sin ganar.
Mientras el presente no atinaba al arco, el futuro ya se cotizaba en dólares. Gilberto Mora, de 17 años, recibió una oferta del Liverpool superior a los 50 millones —cifra que lo convertiría en la venta más cara de un mexicano a Europa, por encima del récord de Edson Álvarez—. El pequeño inconveniente: no puede firmar nada hasta cumplir 18 el 14 de octubre, porque la FIFA todavía lo considera menor de edad. O sea: vale cincuenta millones, pero legalmente necesita permiso para desvelarse. Raúl Jiménez ya lo bendijo; Arsenal, Real Madrid y medio continente hacen fila. Ojalá nadie le avise que, si algún día lo llaman, aterriza en una selección que no sabe anotar.
En Buenos Aires, en cambio, sí saben despedir. Argentina convirtió el último partido de Lionel Messi en una liturgia de Estado: camiseta de 30 metros frente al Monumento a la Bandera en Rosario, balón con parche dorado de "El último baile", el capitán llorando en el camión rumbo al estadio y el juego detenido al minuto 10 para una ovación con rivales incluidos. Por si faltaba el guion perfecto, marcó de penal el 3-0 ante Benín, repartió dos asistencias y se fue entre lágrimas hablando de su papá. Nosotros encendemos un pebetero; ellos canonizan. Cada quien con su duelo.
El resto del planeta siguió en su papel. Cristiano Ronaldo, a los 41, publicó una carta tamaño tesis para explicar que abandonó la concentración de Portugal por acuerdos incumplidos con Jorge Jesus, pero que no se retira: cumplirá su suspensión y volverá, porque las leyendas no renuncian, se reagendan. En la Fórmula 1 manda Andrea Kimi Antonelli tras el Gran Premio de Bahréin, mientras Checo Pérez recibe elogios de Pepe Martí y una temporada discreta con Cadillac. Y en la Liga MX, Toluca sigue de líder, el América ganó 4-2 en casa de Necaxa, las Chivas cayeron 0-2 ante Querétaro en su propia cancha y Monterrey encajó un insólito 4-2 ante Atlante. Resultados recientes, sin fecha fija: igual que nuestras esperanzas.
Fuera del pasto, Stephanie Vaquer presumió su título de la WWE con más ingenio que tela, y Dani Alves cambió el regate por el púlpito político en Brasil. El deporte, señoras y señores, nunca descansa. Nosotros sí: seguimos sin ganar.
7 de octubre de 2026