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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026

La Desmañanada

Caricatura: 95-95-95 de control viral, 100-0 de quiniela: la mañanera que ganó México antes de jugar

95-95-95 de control viral, 100-0 de quiniela: la mañanera que ganó México antes de jugar

30 de junio de 2026

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La quiniela de Palacio Nacional (con la pelota todavía en el aire)

Antes de la salud pública, lo urgente: organizar la porra oficial de la República desde el atril presidencial.

Reportero — ¿Usted qué dice, Presidenta? ¿Cuál es su pronóstico?

«No, yo no puedo decir.»

Reportero — Pero entonces, ¿cómo queda?

«Obviamente, va a ganar México, nada más estamos hablando de cuántos goles.»

Magistral: no puede decir el marcador, pero sí decretar la victoria. La incertidumbre estadística reducida a un detalle menor —¿2-0, 3-1?—, porque la derrota no figura en la diapositiva. Si así se diagnosticara el VIH, ya estaríamos en el 100-100-100. Lo de la Selección es fe; lo de las quinielas, levantar la mano. Tómese la presión arterial el que apostó 1-0.

El estadio cuántico: existe entre dos alcaldías hasta que alguien lo observe

El gran misterio del día no fue epidemiológico, sino geográfico: ¿dónde verá la jefa del Estado el partido?

Reportero — ¿Cuáles alcaldías? ¿Va a avisarnos?

«Voy a ir, yo creo… Voy a salir, nada más al rato nos vamos a hablar con la jefa de Gobierno, porque vamos a ir juntas, y ya les aviso más tarde en dónde va a ser, porque estamos entre dos Alcaldías.»

Transparencia de vanguardia: sabemos que será en una alcaldía, o en la de junto. La ubicación está «en protocolo de estudio», como los siete fetos. Dos mandatarias coordinando logística en vivo para ver futbol: el único operativo del país que no requiere licitación consolidada, solo una pantalla y antojo de elote. Avisan al rato. O sea, nunca, pero con cariño.

VIH: el 95-95-95 que suena a marcador de basquetbol

El secretario Kershenobich presentó el verdadero salto: indetectable es intransmisible, y la mañanera lo celebró… casi en silencio presidencial.

Reportero — De 430 mil personas que viven con VIH, hay 128 mil que aún no saben que lo tienen. ¿Cómo se las va a encontrar?

«Muchas gracias.»

Nótese el aporte presidencial al tema más delicado de la jornada: un «muchas gracias» de proporciones tectónicas. El secretario sí hizo la chamba: prueba gratis, PrEP planeada, PEP en 72 horas y tratamiento por tres meses para no andar viajando. Lo del 95-95-95 es real y es bueno; lo difícil será el último 30% que ni se entera. Spoiler: no aparecen en la Feria de la Salud porque están viendo el partido entre dos alcaldías.

El desfile tecnológico: resonadores sin claustrofobia, camas que se mueven solas

Zoé, Martí y Svarch trajeron catálogo de electrodomésticos médicos. La presidenta resumió 40 minutos de ferretería de alta gama en una frase.

Reportero — Diecisiete resonadores, 2 mil 275 camas eléctricas, quirófanos con paisajes de cascada y estepa al fondo… ¿qué nos dice de todo esto?

«Pues estos son los saltos tecnológicos del Sistema de Salud en México.»

Sublime síntesis ejecutiva. Treinta minutos de teslas, litros de helio, túneles anchos «que ya no dan claustrofobia» y barandales ergonómicos, comprimidos en seis palabras. Aplausos especiales al quirófano con mural de playa: nada relaja más antes de la anestesia que sentir que te operan en un Sunset all-inclusive. Y la cama que el paciente mueve solito: por fin tecnología para huir del hospital sin esperar al camillero. El «salto tecnológico» es de verdad; el salto retórico, también.

Cirugía fetal en Villahermosa: el milagro real… y el aplauso protocolario

El dato que merecía toda la mañanera: por primera vez en el sector público se opera al feto dentro del útero. Tres bebés operados, siete en estudio.

Reportero — Una cirugía que solo existía en el sector privado y fuera del país, ahora gratuita en Tabasco… ¿no merecía abrir la conferencia en vez de la quiniela?

«Muchas gracias.»

Aquí sí, sombrero fuera: operar una gastrosquisis antes de nacer y sin cobrar un peso es de las cosas que justifican que exista un Estado. Lástima que en el guion del día compartiera cartel con el debate trascendental de si México mete dos o tres goles. La señora Fátima nunca tendrá palabras para agradecer; la mañanera, en cambio, tuvo justo dos: «muchas gracias». El feto se salvó; la jerarquía editorial, no tanto.

Y para cerrar, Cantinflas

Cantinflas —

«Ahí está el detalle, ¿no?, porque uno llega tempranito, se sienta, oye lo de las quinielas, que si dos a cero, que si tres a uno, y luego ya entrándole a lo serio, a lo de la salud, los resonadores, las camitas que solitas se menean, el bebé que lo operan antes de que llegue, y uno dice 'caramba, qué adelanto', y ya cuando va a preguntar lo importante, pos resulta que la respuesta es 'muchas gracias' y un 'salto tecnológico', y que nos vemos al rato entre dos alcaldías que todavía ni se sabe cuáles son… y total que uno se va contentísimo, profundamente informado, eso sí, sin saber absolutamente nada, pero, ¿qué necesidad?, ahí lo dejamos, compañeros, porque ya ni modo, ya hay que ir por el elote pal partido.»

Basado en la versión estenográfica del 30 de junio · fuente