La Desmañanada
Camas censables, promesas incensables
21 de julio de 2026
El lapsus que cura
Arrancó la mañanera de la salud con un tropiezo verbal digno de resonador magnético.
Reportero — Presidenta, ¿de qué tema nos hablará hoy tan temprano?
«Vamos a continuar con infraestructura educa… "educativa", infraestructura de salud.»
Empezar hablando de escuelas para terminar hablando de hospitales es, técnicamente, un diagnóstico diferencial. Uno agradece la autocorrección en vivo: menos mal que rectificó antes de mandar a los enfermos a hacer examen de admisión. Ahí está el detalle: en esta administración hasta los lapsus vienen con las siglas confundidas, cortesía del mismo cerebro que luego distingue perfectamente entre camas censables y no censables.
Ciento cincuenta y dos maneras de decir «al 2030»
Vino la cifra grande, la que se anota en la libreta y se cobra en el sexenio siguiente.
Reportero — ¿Cuántos hospitales y con cuánto dinero, exactamente?
«Con una inversión de cerca de 181 mil millones de pesos al 2030, realizaremos 152 proyectos hospitalarios: 50 hospitales nuevos, 47 ampliaciones hospitalarias, y 55 sustituciones y mejoras mayores.»
181 mil millones, 152 proyectos, todo «al 2030», que es esa fecha mágica que siempre queda justo del otro lado de la elección. La palabra clave del día fue «realizaremos», ese futuro heroico que combina de maravilla con «entregaremos», «pondremos en marcha» y «muy pronto». Cuatro directores desfilaron con mapas tapizados de banderitas: banderita en Cherán al 13 por ciento, banderita en Cancún al 3.3, banderita en Tlatelolco al 2 por ciento. A ese ritmo, el hospital no se inaugura, se hereda.
El teaser del próximo capítulo
Como toda buena serie, la mañanera dejó su gancho para que sintonices el lunes.
Reportero — ¿Y cómo sabremos que esto es mejor que antes?
«La próxima semana vamos a presentar cómo se compara esto con el periodo neoliberal, cuánto se construyó de ‘82 a 2018 y cuánto vamos a construir nosotros.»
Nada como medir tus hospitales a medio construir contra los hospitales de hace cuarenta años: rival cómodo, ya no se puede defender. Es el equivalente político de retar a tu abuelito a los cien metros planos y luego colgar el diploma. «Vamos a construir» sigue en futuro, ojo, pero contra el pasado siempre se gana. El neoliberalismo, ese contrincante todoterreno que sirve para explicar desde el desabasto hasta que se te enfríe el café.
Más que ladrillos, «la atención»
Alguien notó que varios hospitales estelares van al 2, al 3, al 6 por ciento de avance.
Reportero — Presidenta, muchos de estos proyectos apenas arrancan la obra, ¿no es demasiado pronto para presumirlos?
«Más que la construcción, es la atención, la atención a la población, el acceso a la salud.»
Traducción del náhuatl político: «no se fijen en el terreno baldío, fíjense en la intención». Y qué intención, oigan. Nos explicaron que muchos hospitales del pasado tenían fachada bonita pero por dentro estaban huecos, sin casa de máquinas ni gases medicinales. Impecable autocrítica… mientras nos enseñaban planos de edificios que aún no tienen ni la fachada. La casa de máquinas del sexenio, por lo visto, también está al 2 por ciento. Pero la atención, la atención, esa ya viene arrancando: primero se atiende, luego se construye, y si sobra tiempo, se inaugura.
Se mide en vidas, no en metros (ni en fechas)
Cerró la presentación con video emotivo y la Presidenta repitiendo la cifra, no fuera a olvidarse.
Reportero — ¿Nos puede repetir el número, para que quede en el acta?
«Repito las cifras: 181 mil millones de pesos de inversión en nuevos proyectos hospitalarios al 2030.»
Cuando una cifra se repite dos veces en una hora, es porque alguien sospecha que solo existe en la diapositiva. El video nos dijo que «la infraestructura no se mide por el tamaño de la obra». Claro que no: se mide por el tamaño del PowerPoint. Nos prometieron quirófanos inteligentes, aceleradores lineales y hasta un puente entre dos hospitales para armar una «Ciudad Salud» en Tepic. Ciudad Salud, Ciudad Judicial, Ciudad Esperanza: puras ciudades que se inauguran en trailer y se estrenan en secuela. Y hasta hubo drama: un director confundió San Luis Río Colorado con Santa Catarina en pleno vuelo. Si se pierden los directores en el mapa, imagínese el paciente buscando su cama no censable.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Ahí está el detalle, ¿verdad? Porque uno viene, se sienta, y le dicen que van a hacer ciento cincuenta y dos, o sea, cincuenta más cuarenta y siete más cincuenta y cinco, que ahí luego usted saca la cuenta si le alcanza el sexenio, y le enseñan la camita censable y la no censable, que la censable es la que se cuenta y la no censable es la que… pos ahí está, ¿me explico?, no me explico pero ahí está, y le dicen que al 2030, que es cuando ni usted ni yo ni el neoliberalismo, porque el neoliberalismo ese ya está al dos por ciento como el hospital, y uno oye, y oye, y sale igualito que entró pero con más diapositivas, o sea que ni modo, compañeritos, salud… pero de la que no se cuenta.»
Basado en la versión estenográfica del 21 de julio · fuente