La Desmañanada
La mañanera se volvió La Voz… México, pero con votación en tiempo real
23 de julio de 2026
La sorpresota que no era chisme sino concierto
Amaneció el país esperando datos y le tocó karaoke binacional.
Reportero — Presidenta, ¿nos adelanta qué anuncio importante trae hoy para el país?
«Tenemos una sorpresota.»
Y vaya sorpresota: uno se prepara para el reporte de seguridad y termina aplaudiendo un fragmento de *La depre*. La mañanera, ese noticiero matutino que hoy trocó el atril por el escenario del Million Dollar. Ahí está el detalle: la sorpresa no era el qué, era el que no hubo qué.
Música contra las adicciones, con setlist de puro sufrimiento
El programa promete alejar el odio y la violencia. El repertorio, en cambio, promete terapia.
Reportero — Secretaria, si el objetivo es la paz y las buenas decisiones, ¿por qué las canciones se llaman *La depre*, *Dolor a primera vista* y *Pena de la buena*?
«Bueno, es muy emocionante, muy emotivo. México… Las y los jóvenes mexicanos cantan por la paz y contra las adicciones en México y en Estados Unidos.»
Contra las adicciones, sí, pero a favor del desamor en dosis clínicas. Una concursante lo confesó: «últimamente mucho desamor». O sea, cambiamos la apología de la violencia por la apología de que te dejaron. Progreso emocional del país: seguimos llorando, pero ahora con sello discográfico.
"Vamos a bailar": la mañanera con pista de baile
El podio presidencial estrenó modalidad quinceañera.
Reportero — Presidenta, ¿cómo evalúa la seriedad institucional de recibir a los concursantes desde la conferencia de gobierno?
«Vamos a bailar.»
Dos palabras que ningún manual de protocolo diplomático contempla. Y por si quedaba duda del ambiente, a la primera participante le soltó un «Vente acá, vente acá, quédate acá», que es exactamente lo que uno le dice a alguien en una boda, no en el Salón de la Tesorería. La 4T ya no gobierna: amadrina.
El honorífico que factura 24 millones de reproducciones
Llegó "El Bogueto" de manera voluntaria y gratuita a promover el amor.
Reportero — Presidenta, ¿por qué un artista con más de 24 millones de reproducciones participa "de manera honorífica" y no como parte de un contrato transparente?
«El micrófono es suyo.»
Generosísima cesión: el micrófono es suyo, el escenario es del Estado y la audiencia cautiva es la nación entera en cadena de 45 medios públicos. Honorífico, sí, pero con alcance de campaña que ningún manager pagaría. El barrio, dice él, lo formó. La mañanera, decimos nosotros, lo distribuye.
Preguntas sí, pero solo las que caben en el guion
Antes de abrir la sección de prensa, llegó la curaduría.
Reportero — Presidenta, tenemos preguntas sobre aranceles, seguridad y el embajador Greer, ¿podemos plantearlas?
«Les pediría que hiciéramos preguntas sobre el tema a los participantes, a quienes ustedes quieran.»
"A quienes ustedes quieran", siempre y cuando quieran a uno de los siete concursantes. Libertad de prensa modalidad *playlist*: puedes elegir cualquier canción del álbum, mientras sea de este álbum. Y el reloj corría, porque…
El verdadero invitado llegaba a las 10
La cultura terminó temprano para dejarle lugar a la economía real.
Reportero — Presidenta, ¿por qué hoy la conferencia termina antes de lo habitual?
«Vamos a acabar hoy temprano, a las 09:00, porque a las 10:00 viene el embajador Greer, lo vamos a recibir y vamos a tener una reunión amplia.»
Ahí está la jerarquía del día en una sola frase: a las nueve, el desamor cantado; a las diez, los aranceles en privado. El público mexicano se lleva el concierto en vivo; el embajador se lleva la reunión amplia a puerta cerrada. Como debe ser: el show para la tribuna, los números para el vecino.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Ahí está el detalle, ¿verdad?, porque uno viene, oiga, y se sienta, y oye cantar, que muy bonito, que la paz, que las adicciones, que el desamor de la buena, y entonces uno dice: ¿pos qué anunciaron?, y le contestan que una sorpresota, y la sorpresota era que iban a bailar, no que le fueran a decir a uno lo que quería saber, porque eso, mi estimado, eso se lo dicen al embajador a las diez y a puerta cerradita, así que uno se va contentísimo, cantando, sin haberse enterado de nada, que ni modo, ahí está el detalle de que no hay detalle.»
Basado en la versión estenográfica del 23 de julio · fuente