La Desmañanada
Dopamina para el pueblo: la mañanera que scrolleó tu cerebro
27 de julio de 2026
Tarde, pero con coartada de seguridad
El lunes arrancó con demora, y la explicación fue de las que no admiten réplica.
Reportero — Presidenta, ¿por qué empezamos tarde hoy la conferencia?
«Disculpen, se nos hizo un poco tarde ahí en el Gabinete de Seguridad.»
Impecable: la única palabra que hace que nadie te reclame los minutos es "seguridad". Uno llega tarde al trabajo por el tráfico y lo despiden; el gabinete llega tarde por el crimen organizado y todos aplaudimos que se sienten. Ahí está el verdadero superpoder: el retraso con causa nacional.
Quién es quién en el jamón artesanal
Antes de la neurociencia, la liturgia semanal de precios: diésel, pollo y un jamón que tarda dos días.
Reportero — Presidenta, ¿con qué abrimos hoy antes del tema del día?
«Antes de ello, como siempre, todos los lunes, "Quién es quién en los precios", con Iván Escalante.»
Y vaya que abrió: nos preocupamos por el desarrollo cerebral de la juventud, pero primero aprendimos a fabricar dos kilos de jamón en 300 pesos con solo dos días de trabajo. Justo lo que necesita un adolescente adicto a la pantalla: un proyecto de curación cárnica de 48 horas para mantenerlo lejos del celular. La estrategia antiadicciones es que te aburras esperando el jamón.
El cerebro es un coche sin frenos (y con datos)
Dos expertas explicaron dopamina, corteza prefrontal y un auto con acelerador potente y freno a medio construir.
Reportero — Presidenta, ¿qué debemos entender de todo lo que expusieron las especialistas?
«Como ven, de dos expertas en estos temas: hablan de los impactos cerebrales, del uso excesivo de las redes sociales, de la plataforma, de los celulares, y por eso la preocupación y la ocupación del gobierno y de la sociedad.»
Nos advirtieron que el algoritmo premia "la polémica inflada" y "el debate que divide", donde el otro deja de ser alguien a quien escuchar y se vuelve alguien a quien vencer. Sabias palabras. ¿Dónde habremos visto un ritual diario de palomitas y taches donde a unos se les vence y a otros se les derrota? Misterio neurológico sin resolver.
Veinte años de scroll, cero de autocrítica
El diagnóstico fue contundente: las nuevas generaciones perderán 20 años de su vida en redes sociales.
Reportero — Presidenta, ¿por qué es tan importante esta discusión para el país?
«El uso excesivo de las redes sociales, del teléfono celular, pues puede tener implicaciones para el resto de su vida; y si son todos los niños y todos los adolescentes, son implicaciones, en general, para el desarrollo del país.»
Traducción: el país entero está en riesgo por gente que agarra el teléfono, publica todos los días lo mismo, busca aprobación de sus pares y se pone irritable cuando le establecen límites. Qué bueno que eso solo les pasa a los adolescentes y jamás a las instituciones que transmiten en vivo tres horas cada mañana para que las compartas.
"Sobre este tema": el freno frontoparietal de la mañanera
Terminada la clase de neurodesarrollo, llegó la parte más libre de la conferencia. O casi.
Reportero — Presidenta, ¿ya podemos preguntar lo que queramos?
«Bueno, vamos a las preguntas. Sobre este tema, ¿alguien tiene preguntas sobre este tema?»
"Sobre este tema." Dos veces. Es la corteza prefrontal de la conferencia funcionando a toda potencia: control de impulsos, filtrado de estímulos y una recomendación implícita de no distraerse con seguridad, huachicol o cualquier otra notificación no autorizada. Nos pasaron una hora explicando que el cerebro joven necesita límites, y remataron poniéndonos límites a nosotros. Pedagogía aplicada.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Pos mire usted, aquí lo que hay, y ahí está el detalle, es que uno viene, se sienta, oye lo del diésel, oye lo del pollo, oye lo del jamón que tarda dos días —dos días, ¿eh?, no cualquiera—, y luego le explican a uno que trae un cochecito en la cabeza con acelerador y sin freno, y uno dice ay, qué barbaridad, qué dopamina ni qué ojo de hacha, porque si me quitan el aparatito me pongo irritable, pero si no me lo quitan también, y entonces ¿ora qué?, pues nada, ¿me entiende?, que la conferencia es como el celular: uno la agarra cinco minutos y ya llevó dos horas, no la puede soltar, le pide más, y al final del scroll... pos ni preguntamos, porque era sobre otro tema.»
Basado en la versión estenográfica del 27 de julio · fuente