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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026

La Desmañanada

Caricatura: La 'P' de por-si-las-dudas: transparencia total, pero primero la cortinilla

La 'P' de por-si-las-dudas: transparencia total, pero primero la cortinilla

4 de agosto de 2026

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Sinaloa produce maíz blanco y caras largas

Enlace en vivo a Culiacán: 26 mil productores, 4 mil 566 millones de pesos y un entusiasmo que no acababa de arrancar el motor.

Reportero — Presidenta, con tanto apoyo al campo sinaloense, ¿cómo recibieron los productores la noticia?

«Están muy serios, no sé si es muy temprano.»

Diagnóstico presidencial impecable: no es que 26 mil personas contemplen el precio internacional del maíz derrumbándose, es que no habían tomado café. La gobernadora, veloz, ordenó «un aplauso», que en la mañanera es el equivalente institucional a subirle el volumen a la fiesta para que parezca que hay fiesta. Y funcionó: aplaudieron. Serios, pero aplaudieron.

El INAI, o el difunto más elogiado del sexenio

Tocaba hablar de transparencia, y no hay transparencia sin recordarle al muerto por qué se murió.

Reportero — ¿Por qué desaparecer un órgano que muchos consideraban modelo internacional en acceso a la información?

«Cuando desaparece el INAI… Porque, aunque los adversarios y otros digan que 'era la mejor institución del mundo', no lo era. Número 1, porque representaba un gasto enorme, más de mil millones al año.»

Hermoso género literario el elogio fúnebre en negativo: aquí yace el INAI, no era la mejor institución del mundo, costaba carísimo y encima nadie lo va a extrañar. Descanse en paz, pero austeramente.

El portal que se caía por voluntad propia

La defensa técnica del nuevo esquema de transparencia se apoyó en un argumento arquitectónico contundente: antes se caía.

Reportero — ¿Qué garantiza que la información realmente estará disponible ahora que todo se concentra en una sola Secretaría?

«Que por cierto, se caía cuando estaba el INAI a cada rato, además de lo que ya conocemos: los escándalos de corrupción de los propios consejeros del INAI.»

La máxima publicidad garantizada por el hecho de que el servidor ya no se cae «a cada rato». Un estándar ambicioso: transparencia total definida como «el portal ahora sí abre». La secretaria confirmó que llevaba ocho años caído; ocho años en que la información fue plural, oportuna y también intermitente.

Ya no queda a criterio del servidor público (queda a criterio del lineamiento)

El Decreto promete que nadie decidirá a su antojo qué se oculta. Salvo el interés público, la seguridad nacional y los procedimientos judiciales, que son tres antojos con nombre.

Reportero — Si antes el funcionario decidía qué reservar y ahora también hay reservas por 'interés público' y 'seguridad nacional', ¿qué cambió realmente?

«Con este Decreto ya no lo dejamos 'a criterio del servidor público', ya no lo dejamos a criterio de un secretario, de otra secretaria, de un director de un área de Pemex o de CFE.»

Se pasó de 17 reservas a dos categorías tan angostas como «interés público» y «seguridad nacional», o sea, del ropero completo a dos cajones donde cabe absolutamente todo. Las filiales de Pemex serán transparentísimas, excepto lo temporal, lo reservado y lo que se caiga del procedimiento. Lo demás, abierto de par en par.

La 'P' que nos salvará del engaño

Luisa María Alcalde vino a desmentir la campaña de desinformación sobre los lineamientos, leyendo en voz alta a los desinformadores para que quedaran bien informados de que están desinformados.

Reportero — Manuel López San Martín dice que «el Estado se otorga la potestad de determinar qué es verdad»; Adela Micha habla de «cortinillas cada 10 segundos». ¿No es censura disfrazada?

«Son los propios medios de comunicación los que tienen la obligación de emitir Códigos de Ética.»

Tranquilos: no es censura, es una plaquita. Una «P» al inicio y al final, una pleca que avisa «aquí habrá noticias y opiniones», y un defensor de audiencias que —juran— nombra el propio medio. Todo el aparato del Estado movilizado para que usted, ciudadano indefenso, por fin descubra que los anuncios son anuncios. La misma epifanía que ya tenía leyendo «inserción pagada» en el periódico, ahora con letra grande y respaldo constitucional.

Opinión y noticia, debidamente rotuladas

El gran temor de los comentaristas: tener que frenar cada frase para avisar que opinan. El gran alivio oficial: solo hay que avisarlo al principio y al final, como en las medicinas.

Reportero — ¿No termina esto intimidando a los concesionarios con multas por la forma en que presentan sus contenidos?

«Esto está muy alejado de una intención de censura, de una intención de multar por pensar diferente.»

Multan por no poner la «P», no por pensar. Es decir: puede usted pensar lo que quiera, siempre que lo etiquete, lo declare, nombre a su defensor y publique su Código de Ética. Libertad de expresión con acuse de recibo. La cortinilla no censura, solo te acompaña, tiernamente, al inicio y al final de cada cosa que digas.

Y para cerrar, Cantinflas

Cantinflas —

«Ándele, pues, ahí está el detalle, ¿no? Porque uno, fíjese usted, viene y le hablan de la transparencia, y qué bonito, transparente-transparente, o sea que se ve todo, pero también no se ve, según y conforme el interés ese que dicen, el público, el nacional, el seguro… y luego la 'P', mi buen, la 'P' que ni es de partido ni es de por favor, es de publicidad, pero uno la ve y dice 'ora, ¿qué me están vendiendo?', y ahí está precisamente lo que le vengo diciendo, porque el maíz serio, el portal caído, el difuntito INAI que ni era ni dejaba de ser… total, que uno oye, y oye, y al final, pos ni le muevo, ¿verdad?, porque para no decir nada, mejor lo digo clarito y con su cortinilla.»

Basado en la versión estenográfica del 4 de agosto · fuente