La Desmañanada
Palomitas, taches y un invitado que llega mañana (siempre mañana)
7 de septiembre de 2026
Arrancamos con reacomodo de mobiliario
Antes del primer dato, la crisis del día es logística: dónde sientan a la prensa.
Reportero — ¿Sí? ¿Ya nos podemos acercar?
«Cerca, cerca échense pa'adelante.»
Dos años de Cuarta Transformación y la gran conquista de este lunes fue mover las sillas treinta centímetros. La toma "se veía bien rara", diagnóstico digno de perito. El pueblo pedía justicia social; recibió indicaciones de encuadre.
Reportero — ¿Y ahora, por qué los echaron para atrás?
«Ya los echaron para atrás otra vez.»
Nótese el "otra vez": hasta la señora se resignó a que el enemigo del régimen ya no es la oposición, es el de las cámaras. Nadie sabe quién los echa, pero los echan. Misterio de Estado más chico que el del invitado del 15, pero misterio al fin.
El invitado sorpresa que lleva semanas siendo sorpresa
Se acerca el Grito y hay un pendiente que no afloja: ¿quién sale al balcón?
Reportero — ¿Quién viene?
«Ah, de verdad, ya tenemos que anunciar quién viene el 15. Mañana anunciamos quién viene el 15.»
"Mañana" es la palabra más trabajadora del gobierno: no cobra, no descansa y aparece en cada conferencia. La propia presidenta ya se citó a sí misma —"pero mañana, mañana…"—. A este paso al invitado del 15 lo vamos a conocer el 16.
Quién es quién en las palomitas
Profeco saca su ábaco moral: palomita a los buenos, tache a los malos.
Reportero — ¿Y en las remesas cuánto me toca de palomita?
«Finabien estaría dando 6 mil 892 pesos con 09 centavos; le vamos a poner una palomita.»
El Estado ya no regula: califica con caritas. La gasolina "regular" rumbo a dos años en 24 pesos es regular en el sentido más melancólico del término: ni bien ni mal, regular. Y el diésel llegó a los 27 pesos "que habíamos estado buscando"; lo buscaban como quien busca las llaves, que estaban en la bolsa todo el tiempo.
Reportero — ¿Y las gasolineras que cobran de más?
«Están las que se siguen volando la barda con los precios.»
Traducción oficial de "abuso": volarse la barda. Suena a día de campo. La de Tlaxcala se voló la barda tres pesos con cinco centavos por litro y quedó inmortalizada en pantalla, que es el nuevo cepo: no hay multa, hay diapositiva.
La plancha de 250 que le planchó el orgullo a la de 4 mil
La Revista del Consumidor entrega su hallazgo más subversivo del mes.
Reportero — ¿Entonces gastar más es tirar el dinero?
«Una plancha aquí, por ejemplo, que cuesta 250 pesos que tuvo una mejor calificación que una plancha que cuesta casi 4 mil pesos.»
Gran lección de economía moral: el que compró la cara ahora tiene la ropa lisa y el ego arrugado. Y de pilón, el consejo estrella: comprar el jabón a granel. La estrategia antiinflacionaria nacional cabe en un bidón.
Los programas más importantes del mundo (del mundo, dijeron)
Bienestar rinde cuentas con vocación de récord Guinness.
Reportero — ¿Y esto qué tan importante es, a nivel global?
«Salud Casa por Casa, es el programa de prevención de la salud más importante del mundo.»
En la misma carpeta, Sembrando Vida es "el programa de reforestación más importante del mundo". Dos campeonatos mundiales antes de las diez de la mañana y sin que nadie exhiba la tabla de posiciones. Modestia aparte: el planeta entero quedó en segundo lugar y ni se enteró.
Reportero — ¿Y quién hace todo ese trabajo de campo?
«29 mil servidoras y servidores de la nación… desde aquí les enviamos un saludo y un agradecimiento.»
29 mil personas tocando puertas, censando, credencializando y armando 19 mil asambleas: el despliegue más grande del país que oficialmente no es operativo, faltaba más. Un billón de pesos —"un millón de millones", lo subrayaron por si sonaba chico— repartido casa por casa con la cara del cariño y la contabilidad del misterio.
Y para cerrar, Cantinflas
Cantinflas —
«Pos ahí está el detalle, ¿no?, porque uno viene, se acerca pa'adelante como le dicen, oye lo de las palomitas y los taches, lo de la plancha baratita que le gana a la cara, lo del programa más importante del mundo mundial, y hasta lo del invitado que va a venir mañana… o pasado, según se acomode la silla; y entonces uno dice: bueno, ¿y qué nos dijeron?, pues de que hubo información, hubo, ahí estuvo, muy completita, con su mapa y todo; nomás que ya que le rasca uno, resulta que quién es quién, cuándo es cuándo y quién viene el 15… pos mañana, joven, mañana, porque así es la cosa cuando la cosa es así, y ahí nomás lo dejamos que ya se me hizo tarde.»
Basado en la versión estenográfica del 7 de septiembre · fuente