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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026

La Desmañanada

La Desmañanada

Se anuncia la primavera laboral justo cuando llega el huracán

28 de septiembre de 2026

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Polo y el pase de lista de Baja California Sur

La Coordinación de Protección Civil convirtió el reporte de emergencia en un censo comunitario: La Ballena, San Juanico, Las Barrancas, Francisco Villa, La Poza Grande, Guadalupe, Cadejé, Punta Chivato, Isla San Marcos... y así, mientras el huracán categoría 3 avanzaba.

Reportero — Coordinadora, con el meteoro a unas horas de tocar tierra, ¿nos puede dar de una vez las recomendaciones concretas para la población que está en riesgo?

«Laura, Laura, porfa, a ver si… las recomendaciones a la población.»

Cuando la propia Presidenta tiene que jalar el freno de mano de su enlace, es que el reporte ya venía con la fuerza de vientos sostenidos. Después de nombrar medio directorio telefónico de Comondú, Mulegé y Loreto, la recomendación estelar llegó como el ojo del huracán: hasta el final, y era «quédense en su casa». Ese consejo cabía en un mensaje de texto; nos lo entregaron en formato de acta notarial.

Reportero — ¿Y de la tormenta tropical Rachel que ya se forma frente a Acapulco, qué debemos saber?

«Sí, brevemente.»

«Brevemente» fue menos una instrucción y más una plegaria institucional. Dos fenómenos meteorológicos en el Pacífico y uno oratorio en el atril: al menos el clima sí respetó los tiempos.

Profeco, la primaria donde se reparten palomitas y taches

El procurador federal del Consumidor desplegó su boleta semanal: palomita a Finabien —trece meses de campeona—, tache a Wells Fargo, y a las gasolineras BP que «se vuelan la barda» hasta les pusieron lonas y sellos de advertencia.

Reportero — Procurador, tras trece meses premiando a la misma remesadora y reprobando a las mismas gasolineras, ¿la Profeco vigila los precios o solo califica exámenes?

«Gracias, Iván.»

Un «gracias» seco, del tamaño de una palomita, para cerrar una exposición que incluyó calculadora de remesas, mapa virtual de diésel, canasta PACIC de 24 productos y —la joya— un «mapa de calor» de precios con colores verde, amarillo y rojo. El consumidor mexicano ya no necesita ir al súper: necesita un diplomado en cartografía comparada para averiguar en dónde el aceite cuesta 30.52 y no 35.52. Ahí está la austeridad: nos ahorran cinco pesos y nos cuestan una tarde de estudio.

La primavera laboral y la aritmética de las canastas

El titular del Trabajo estrenó estación del año: «primavera laboral». Su dato más presumido: el salario mínimo, que en 2018 no alcanzaba ni para una canasta básica (0.8), hoy compra 1.9. Casi dos.

Reportero — Secretario, si el salario ya rinde para 1.9 canastas básicas, ¿por qué en la misma mañanera la Profeco tuvo que armar un mapa de colores para enseñarnos dónde sí alcanza?

«Son 1.3 millones de personas más con empleo, de agosto de 2025 a agosto de 2026.»

Elegante maniobra: se pregunta por el poder de compra y se responde con el conteo de empleados. Es como preguntar cuánto rinde la despensa y que le contesten cuántos comensales hay en la mesa. Nadie discute que 1.9 canastas es mejor que 0.8; solo notamos que la aritmética presidencial y el mapa de calor de la Profeco viven en la misma conferencia sin saludarse.

Cuarenta horas para 2030 (usted espere sentado)

Se anunció la ruta para bajar la jornada a 40 horas semanales… en el año 2030. El próximo año, dos horitas menos. Y para las plataformas digitales, protección «aunque solo trabajen una hora al día».

Reportero — ¿Entonces las 40 horas llegan en 2030? ¿Y quienes trabajan más de 48 horas hoy qué hacen mientras tanto, secretario?

«Bueno, pues esta es la información, el informe y las buenas noticias del mundo laboral.»

Las buenas noticias vienen con calendario de cuatro años, como las telenovelas y las obras de infraestructura. La reforma que promete descansar más se toma su tiempo… descansando. Eso sí, si usted reparte comida una hora a la semana, ya cuenta con protección contra riesgos de trabajo: en la primavera laboral hasta el repartidor florece, aunque sea en macetita.

Y para cerrar, Cantinflas

Cantinflas —

«Pos mire usted, ahí está el detalle, porque uno llega tempranito, se sienta, y le enlistan sus pueblitos, uno por uno, con nombre y apellido, que si La Ballena, que si Punta Chivato, y uno diciendo ‘¿pero y el huracán, joven?’, y luego ya le sacan sus palomitas y sus taches como en el kínder, y su mapa de los colorcitos pa’ saber dónde compra uno el aceite sin que le duela, y que la primavera laboral, y que las cuarenta horas… ¡pero pa’l dos mil treinta, eh!, no se me apure, y que ya casi dos canastas, casi, o sea que ya mero pero todavía no, que es distinto, ¿verdá?, porque no es lo mismo ‘ya’ que ‘ahorita’, ni ‘ahorita’ que ‘al ratito’… así que, en resumidas cuentas, y pa’ no dejarlo con la duda: pos ahí la llevamos, mi buen, ahí la llevamos.»

Basado en la versión estenográfica del 28 de septiembre · fuente