Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Digest 25 de julio de 2026

Del gusano al taco: Jalisco le desea buen provecho

Tamaño de letra
Del gusano al taco: Jalisco le desea buen provecho
Hay semanas en que las noticias de Jalisco se sirven como el menú de una fonda de carretera: gusano de entrada, lechuga de guarnición y un caballito de tequila para bajar el susto. Este sábado nos tocó el combo completo, así que amárrese la servilleta al cuello.

Empecemos por el platillo fuerte. Los ganaderos de la Unión Regional avisan que el gusano barrenador anda más suelto que ambulante en tianguis: las cifras oficiales hablan de 929 casos en 81 municipios, pero los rancheros dicen que ya ni se molestan en reportarlo porque el bicho se volvió parte del paisaje, como el bache de la esquina. Tecalitlán, Tamazula y Cuautitlán encabezan la lista, y hasta Guadalajara y Zapopan tienen su casito. Traduzco: el subregistro es esa noble tradición mexicana de no anotar lo que ya te da flojera contar. Y justo cuando el ganado presume gusano, llega la noticia de que Estados Unidos reabrirá la importación de reses mexicanas a finales de agosto. Perfecto: exportamos res con todo y compañía sorpresa. Regalo con dedicatoria.

De la res pasamos a la ensalada, que tampoco salió mejor librada. En el vecino del norte estalló un brote de lo que allá bautizaron, con esa elegancia que los caracteriza, como 'diarrea explosiva', y de inmediato le voltearon a ver a la lechuga mexicana. La Cofepris analizó las muestras y no encontró al parásito, pero para entonces el presidente estadounidense ya andaba amenazando con ponerle arancel a la lechuga, porque en su cosmovisión todo problema intestinal ajeno se arregla con un impuesto. Aquí la Presidenta anunció un estudio epidemiológico para ver 'si en efecto hay algo que tenga que ver con algún producto mexicano o no', frase que en español de diplomacia significa: aguántenme tantito que estoy revisando. Y mientras tanto, los productores mexicanos —los mismos que pusieron la ensalada— piden que les aumenten el presupuesto de sanidad, porque resulta que el prestigio de una nación se sostiene con un microscopio bien financiado.

Que nadie se agüite: para eso está el tequila, que esta semana estrenó su primer Día Nacional celebrado en simultáneo con el Internacional, no vaya a ser que festejemos poco. El Consejo Regulador presumió que las exportaciones crecieron 3.6% en el semestre y que ahora van por India y China, porque si el mundo nos va a poner aranceles, al menos que sea con la garganta caliente. Uno entiende: en un país donde la res trae gusano y la lechuga trae susto, el destilado que sale limpio de la penca del agave se merece dos días de fiesta y una diplomática cruda al día siguiente.

En Puerto Vallarta, el paraíso pagó su boleto de realidad. El INEGI reveló que la percepción de inseguridad se disparó a 65.4%, cuando hace un año andaba en 27.3%: casi se duplicó, como los precios del estacionamiento en temporada alta. Dos de cada tres vallartenses sienten que vivir ahí es inseguro, y apenas el 13.3% cree que su gobierno municipal es efectivo resolviendo problemas, la segunda cifra más baja del país. Consuelo: por lo menos no somos los últimos. Bronce en la Olimpiada de la desconfianza ciudadana.

Y como toda crisis se cura con evento, el Gobierno del Estado licitó por 7.5 millones de pesos el 'Latin Fest, Diversity Week 2026', del cual un millón lo pone el Ayuntamiento porteño. La joya de la corona: un premio a activistas que —según la propia nota— históricamente financiaron sus causas de su propia bolsa, y a quienes ahora se les entregará un estímulo de 50 mil pesos. Es decir, primero pusieron su dinero durante años y ahora reciben una fracción de vuelta con confeti y reflectores. La inclusión, ese negocio en el que uno invierte y la administración cobra la foto.

Mención honorífica para el pato Merlín, la mascota espontánea del Mundial que ya tiene tenis de edición especial y hasta salió en el billete de la Lotería. En un país donde el ganado se enferma, la lechuga se acusa y la seguridad se desploma, resulta que el único con estrategia de marca sólida es un pato. Y no está mal: por lo menos él sí entregó lo que prometió.

Buen provecho, Jalisco. La cuenta, como siempre, la pagamos entre todos.