Hágase la fila: todos quieren defender la patria (y de paso 2027)
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Guanajuato descubrió esta semana un fenómeno raro para la política local: el entusiasmo. Y no por una obra, ni por un servicio, sino por un programa del PAN con nombre de novela histórica: "Personas Defensoras de la Patria, la Familia y la Libertad". A registrarse llegaron productores del campo, abogados, empresarios, docentes y servidores públicos, cada uno con su "trayectoria" bien planchada y su "carta de presentación" bajo el brazo.
Uno esperaría que un programa para defender la patria pidiera, no sé, casco, botas o al menos disposición al sacrificio. Aquí basta con una buena historia de vida y ganas de compartirla en entrevista. Los aspirantes hablan de sus retos personales, su trabajo social, su experiencia empresarial y las nobles razones que los movieron a apuntarse. Emotivo todo. Faltó violín de fondo.
El problema es que nadie logra explicar qué es exactamente. Un diputado federal aclaró, con cara de póker, que el programa "no define candidaturas". Perfecto, transparencia total. Pero en la misma frase agregó que quienes decidieron no participar "envían un mensaje político". Ah, caramba. Entonces registrarse no significa que quieras ser candidato, pero no registrarte sí significa algo. Es el único casting del mundo donde presentarse no cuenta, ausentarte cuenta, y todos salimos igual de confundidos.
Como el enigma no admitía más capas, el propio dirigente remató: los que no se apuntaron también podrán "levantar la mano" cuando llegue la definición formal rumbo a 2027. Traducido: apúntate o no te apuntes, da lo mismo, todos siguen en la baraja. Es la democracia de Schrödinger: eres precandidato y no lo eres hasta que alguien abra la caja en dos años.
Mientras tanto, del otro lado del ring empresarial, el Consejo Coordinador Empresarial de León soltó la frase más sensata de la jornada: que los funcionarios del PAN que descuiden su cargo por andar en aspiraciones, mejor pidan licencia. Es decir, alguien notó que la fila de "defensores de la patria" y la lista de funcionarios en funciones podrían tener nombres en común, y sugirió elegir una sola nómina a la vez. Revolucionario.
Lo entrañable de todo esto es el timing. Faltan dos años para las elecciones y ya hay más voluntarios para defender la patria que para tapar un bache. Uno sospecha que la patria, la familia y la libertad estarán bien cuidadas; lo que no se sabe es quién va a estar cuidando la oficina mientras tanto.
Así que si usted, ciudadano de a pie, esperaba que su alcalde, regidor o funcionario resolviera ese trámite pendiente, tenga paciencia: puede que ande ocupado escribiendo su carta de presentación. La patria llama, y en Guanajuato, por lo visto, contesta medio directorio.
Uno esperaría que un programa para defender la patria pidiera, no sé, casco, botas o al menos disposición al sacrificio. Aquí basta con una buena historia de vida y ganas de compartirla en entrevista. Los aspirantes hablan de sus retos personales, su trabajo social, su experiencia empresarial y las nobles razones que los movieron a apuntarse. Emotivo todo. Faltó violín de fondo.
El problema es que nadie logra explicar qué es exactamente. Un diputado federal aclaró, con cara de póker, que el programa "no define candidaturas". Perfecto, transparencia total. Pero en la misma frase agregó que quienes decidieron no participar "envían un mensaje político". Ah, caramba. Entonces registrarse no significa que quieras ser candidato, pero no registrarte sí significa algo. Es el único casting del mundo donde presentarse no cuenta, ausentarte cuenta, y todos salimos igual de confundidos.
Como el enigma no admitía más capas, el propio dirigente remató: los que no se apuntaron también podrán "levantar la mano" cuando llegue la definición formal rumbo a 2027. Traducido: apúntate o no te apuntes, da lo mismo, todos siguen en la baraja. Es la democracia de Schrödinger: eres precandidato y no lo eres hasta que alguien abra la caja en dos años.
Mientras tanto, del otro lado del ring empresarial, el Consejo Coordinador Empresarial de León soltó la frase más sensata de la jornada: que los funcionarios del PAN que descuiden su cargo por andar en aspiraciones, mejor pidan licencia. Es decir, alguien notó que la fila de "defensores de la patria" y la lista de funcionarios en funciones podrían tener nombres en común, y sugirió elegir una sola nómina a la vez. Revolucionario.
Lo entrañable de todo esto es el timing. Faltan dos años para las elecciones y ya hay más voluntarios para defender la patria que para tapar un bache. Uno sospecha que la patria, la familia y la libertad estarán bien cuidadas; lo que no se sabe es quién va a estar cuidando la oficina mientras tanto.
Así que si usted, ciudadano de a pie, esperaba que su alcalde, regidor o funcionario resolviera ese trámite pendiente, tenga paciencia: puede que ande ocupado escribiendo su carta de presentación. La patria llama, y en Guanajuato, por lo visto, contesta medio directorio.