Guanajuato descorcha el Mundial en las embajadas mientras la canasta básica se mete a la jaula con Ruleta de la Muerte
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Buenas, lectores del Destiempo. Hoy Guanajuato amaneció con una agenda digna de catálogo de feria: copa de vino en la mano, balón bajo el brazo y un cálculo mental para ver si la quincena alcanza para la despensa. Vámonos por partes, que el guion da para telenovela de horario triple A.
Empecemos por lo glamuroso. La Comisión de Turismo del Congreso aprobó llevar la gastronomía, el vino y el talento artístico del estado a las embajadas acreditadas en México, todo rumbo al Mundial. Hermoso. Mientras en León el sector hotelero confiesa que el Mundial no le movió ni una reservación —los cuartos siguen en "niveles normales", aunque los bares sí se llenan—, nosotros mandamos cabernet a los diplomáticos. Estrategia impecable: si el balón no atrae turistas, que al menos los embajadores brinden por nosotros desde lejos. Salud, excelencias, y recen para que el Estadio León —cuarto recinto con más partidos mundialistas de la historia— siga llenándose solo de nostalgia de 1970.
Y hablando de copas, el diputado Romero Hicks salió a pedir prudencia y respeto a los servidores públicos a raíz de unos videos. Difícil tarea pedir mesura en un estado que esta misma semana planea servir vino en embajadas y celebrar luchas de apuesta con "Ruleta de la Muerte" el mismo fin de semana. La prudencia, como el buen vino guanajuatense, parece que aquí se exporta toda y no queda para consumo local.
Pasemos a la cartera, que es donde de verdad duele. La Profeco confirmó que León tiene la canasta básica más cara de México: 949 pesos por 24 productos en un supermercado, 160 más barata a unas cuadras. O sea: el récord nacional no fue del Estadio León, fue del carrito del súper. Buena noticia para la CANACO, que pronostica una derrama de más de 501 millones por el Día del Padre. Traducción: papá pide corbata, pero en realidad lo que necesita es que le regalen el mandado. Felicidades, jefe, este año tu regalo es una despensa con precio de palco VIP.
En movilidad, la sinfonía del camión descompuesto sigue sonando en todo el Bajío. La alcaldesa de León niega que vaya a subir la tarifa del transporte y aclara que los transportistas "ni siquiera han mandado solicitud formal" —lo cual, en política, suele ser el preludio musical antes de que la manden. En Celaya el panorama es de antología: el transporte eléctrico no arranca este año, el alcalde acusa que los concesionarios traen camiones que se descomponen y dejan tirada a la gente, y más de la mitad de las unidades reprobaron la revisión físico-mecánica. Resumen ejecutivo: usted pague el pasaje, empuje el camión y, si bien le va, llega caminando más rápido.
Mención aparte para el aeropuerto, que sí presume conectividad: a partir del 27 de julio Mexicana volará del Bajío al AIFA, de domingo a viernes. Los sábados no, porque hasta los aviones de Guanajuato respetan el descanso dominical anticipado. Madrid, Canadá, Puebla y el AIFA en la lista; el problema no es a dónde volar, sino cómo llegar al aeropuerto si el camión te dejó tirado en el bulevar.
En el terreno político, la delegada de Movimiento Ciudadano, Yulma Rocha, declaró que el PAN va "en caída libre" en Guanajuato. Audaz metáfora aérea en una semana en que el estado presume rutas nuevas; ojalá ese paracaídas que pide abrir tenga revisión físico-mecánica vigente, no vaya a ser camión de Celaya. Y para coronar el capítulo de la transparencia, el IACIP se reencarnó como "Transparencia para la Gente": mismo personal, nueva playera. Como cambiarle el nombre a la tortería pero seguir sirviendo la misma torta; lo importante es que el menú lo decidan ellos.
Cerramos donde duele de verdad, sin un gramo de broma: las buscadoras de Guanajuato volverán a manifestarse para exigir una disculpa pública, luego de que durante el Mundial hubo quienes arrancaron lonas con rostros de desaparecidos para usarlas de capa. Ahí no hay chiste que valga. Que el estado tenga presupuesto para descorchar vino en las embajadas y energía para organizar la fiesta, pero memoria corta para los rostros que faltan, es el contraste más amargo del día. Brindemos, pues, pero con la copa a media altura. Salud y memoria, que de ambas anda corto el Bajío.
Empecemos por lo glamuroso. La Comisión de Turismo del Congreso aprobó llevar la gastronomía, el vino y el talento artístico del estado a las embajadas acreditadas en México, todo rumbo al Mundial. Hermoso. Mientras en León el sector hotelero confiesa que el Mundial no le movió ni una reservación —los cuartos siguen en "niveles normales", aunque los bares sí se llenan—, nosotros mandamos cabernet a los diplomáticos. Estrategia impecable: si el balón no atrae turistas, que al menos los embajadores brinden por nosotros desde lejos. Salud, excelencias, y recen para que el Estadio León —cuarto recinto con más partidos mundialistas de la historia— siga llenándose solo de nostalgia de 1970.
Y hablando de copas, el diputado Romero Hicks salió a pedir prudencia y respeto a los servidores públicos a raíz de unos videos. Difícil tarea pedir mesura en un estado que esta misma semana planea servir vino en embajadas y celebrar luchas de apuesta con "Ruleta de la Muerte" el mismo fin de semana. La prudencia, como el buen vino guanajuatense, parece que aquí se exporta toda y no queda para consumo local.
Pasemos a la cartera, que es donde de verdad duele. La Profeco confirmó que León tiene la canasta básica más cara de México: 949 pesos por 24 productos en un supermercado, 160 más barata a unas cuadras. O sea: el récord nacional no fue del Estadio León, fue del carrito del súper. Buena noticia para la CANACO, que pronostica una derrama de más de 501 millones por el Día del Padre. Traducción: papá pide corbata, pero en realidad lo que necesita es que le regalen el mandado. Felicidades, jefe, este año tu regalo es una despensa con precio de palco VIP.
En movilidad, la sinfonía del camión descompuesto sigue sonando en todo el Bajío. La alcaldesa de León niega que vaya a subir la tarifa del transporte y aclara que los transportistas "ni siquiera han mandado solicitud formal" —lo cual, en política, suele ser el preludio musical antes de que la manden. En Celaya el panorama es de antología: el transporte eléctrico no arranca este año, el alcalde acusa que los concesionarios traen camiones que se descomponen y dejan tirada a la gente, y más de la mitad de las unidades reprobaron la revisión físico-mecánica. Resumen ejecutivo: usted pague el pasaje, empuje el camión y, si bien le va, llega caminando más rápido.
Mención aparte para el aeropuerto, que sí presume conectividad: a partir del 27 de julio Mexicana volará del Bajío al AIFA, de domingo a viernes. Los sábados no, porque hasta los aviones de Guanajuato respetan el descanso dominical anticipado. Madrid, Canadá, Puebla y el AIFA en la lista; el problema no es a dónde volar, sino cómo llegar al aeropuerto si el camión te dejó tirado en el bulevar.
En el terreno político, la delegada de Movimiento Ciudadano, Yulma Rocha, declaró que el PAN va "en caída libre" en Guanajuato. Audaz metáfora aérea en una semana en que el estado presume rutas nuevas; ojalá ese paracaídas que pide abrir tenga revisión físico-mecánica vigente, no vaya a ser camión de Celaya. Y para coronar el capítulo de la transparencia, el IACIP se reencarnó como "Transparencia para la Gente": mismo personal, nueva playera. Como cambiarle el nombre a la tortería pero seguir sirviendo la misma torta; lo importante es que el menú lo decidan ellos.
Cerramos donde duele de verdad, sin un gramo de broma: las buscadoras de Guanajuato volverán a manifestarse para exigir una disculpa pública, luego de que durante el Mundial hubo quienes arrancaron lonas con rostros de desaparecidos para usarlas de capa. Ahí no hay chiste que valga. Que el estado tenga presupuesto para descorchar vino en las embajadas y energía para organizar la fiesta, pero memoria corta para los rostros que faltan, es el contraste más amargo del día. Brindemos, pues, pero con la copa a media altura. Salud y memoria, que de ambas anda corto el Bajío.