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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 25 de julio de 2026

Ocho días sin agua: en Santiaguito la llave es solo decorativa

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Ocho días sin agua: en Santiaguito la llave es solo decorativa
En la colonia Santiaguito, de Morelia, los vecinos cumplieron ocho días consecutivos sin una sola gota de agua saliendo de la llave. Ocho. Para dimensionarlo: en ese lapso uno alcanza a ver una temporada completa de serie, olvidar tres contraseñas y, aparentemente, a que un servicio público municipal se tome unas vacaciones sin avisar la fecha de regreso.

Ante la ausencia del líquido por la vía institucional, las familias tuvieron que recurrir al mercado libre de la sed: comprar pipas que van de los 400 a los 800 pesos, y hasta más de mil según la capacidad. Es decir, el agua sí llega a Santiaguito; nada más que llega en camión, con factura y con sonrisa de vendedor. La red pública falla, pero el negocio de las pipas jamás se queda sin presión.

Los vecinos describen lo obvio con la paciencia de quien ya lo ha explicado mil veces: sin agua no se puede cocinar, ni asearse, ni lavar la ropa, ni mantener limpia la casa. Cosas básicas, elementales, de esas que uno creería resueltas a estas alturas del siglo XXI en la capital de un estado. Pero no. En Santiaguito, abrir la llave se volvió un acto de fe, un ritual optimista con el mismo índice de éxito que pedir un deseo a una estrella fugaz.

Lo verdaderamente notable es la geografía del absurdo: mientras media Morelia se inunda con las lluvias y hasta los baches vienen rellenos de agua, aquí hay una colonia entera racionando cubetas. El agua de la ciudad parece tener favoritismos, itinerarios secretos y una agenda que no incluye a todos los códigos postales por igual.

Mientras tanto, los habitantes hacen cuentas: mil pesos de pipa por aquí, mil por allá, y la esperanza de que alguien, en alguna oficina, se acuerde de que Santiaguito también paga por un servicio que hace más de una semana solo existe en el recibo. Porque pagar el agua que no llega es, quizá, la modalidad de suscripción más michoacana de todas.