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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 25 de julio de 2026

Doble militancia: cuando un mismo aspirante se registra con dos partidos y jura amor eterno a ambos

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Doble militancia: cuando un mismo aspirante se registra con dos partidos y jura amor eterno a ambos
En la política regia acaba de estrenarse un género que ni las telenovelas de las tres de la tarde se atreverían a producir: el del pretendiente que llega a la boda con dos anillos y les susurra a las dos novias, al mismo tiempo, que son la única.

La diputada local Lorena de la Garza y el secretario de Administración de Monterrey, Marcelo Segovia, ambos priistas confesos, se registraron esta semana en el proceso interno del PAN para buscar la candidatura a la alcaldía de Monterrey. El detalle jugoso: los dos ya habían sido presentados por el PRI el pasado mayo como 'Defensores de Monterrey', perfilados como sus virtuales aspirantes a la misma alcaldía. Y, por si quedaba duda, adelantaron que también buscarán registrarse con el PRI cuando ese partido abra su convocatoria.

O sea: militancia priista, registro panista y reservación priista pendiente. Un combo tan versátil que uno ya no sabe si es coalición o poliamor institucional. Lorena de la Garza explicó que se inscribió en el PAN porque es el único de los partidos de la coalición que hasta ahora ha emitido convocatoria interna. Traducción para el ciudadano de a pie: uno se apunta donde primero abran la ventanilla, y ya después Dios y las encuestas dirán de qué color amanece la playera.

Hay que reconocerle a la maniobra su lógica de mercado. Si vas a competir dentro de una alianza, ¿por qué casarte con un solo membrete cuando puedes maximizar tus opciones registrándote en cada uno que abra su proceso? Es planeación fiscal aplicada a la ambición política: diversificar el portafolio de siglas para no quedarse sin candidatura por un tecnicismo.

El problema, claro, es el mensaje que le llega al votante. Al ciudadano se le pide lealtad, memoria y coherencia; se le exige que no cambie de opinión de un sexenio a otro. Pero al aspirante se le celebra que traiga tres logos en la maleta y los combine según el clima. La coalición 'lo entenderá', dicen. El electorado, que lleva años aprendiendo que las siglas son intercambiables y lo único constante son los apellidos, quizá también lo entienda… demasiado bien.

Mientras tanto, Monterrey sigue en su papel de novia deseada por todos y consultada por nadie. La ciudad de los baches con antigüedad, los cortes de luz 'eficientes' y las lluvias que tiran postes escucha, entre bostezos, que la vuelven a 'defender'. De qué exactamente, nunca queda claro. Pero defendida está, y por partida doble, que para eso alcanza el registro.