La gira aeroespacial que despegó de Farnborough y aterrizó en el free shop
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Hay logros que se cuentan y hay logros que se transmiten en vivo. La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, optó por lo segundo tras concluir su gira de trabajo por la feria aeroespacial de Farnborough, Inglaterra. El detalle que la historia recordará no es la lista de proyectos económicos que, aseguró, se consolidaron para la entidad, sino la locación desde donde nos lo contó: el aeropuerto de Dallas, Texas, durante una escala. Ahí, entre el rumor de las maletas rodantes y el aroma inconfundible de café de terminal, grabó el video del regreso triunfal.
Admiremos la logística narrativa. La misión fue en Inglaterra. Los beneficiarios están en Chihuahua. Y el comunicado se emitió desde Estados Unidos. Es como anotar el gol en Wembley, festejarlo en la banqueta de un McAllen y dedicárselo a la afición que sigue esperando en el estadio de Chihuahua. "Regresamos de buena gira de trabajo", dijo la mandataria, en un mensaje que tiene la particularidad de haberse grabado precisamente cuando todavía no regresaba.
El subtexto es delicioso. Para llegar a Chihuahua desde Inglaterra hay que pasar por Dallas, y para presumir la visa hay que enseñarla en Dallas, así que la escala se convirtió en set improvisado de conferencia de prensa. Uno imagina al equipo de comunicación buscando el ángulo con menos anuncios de aerolínea de fondo, calculando la luz entre puerta de embarque y puerta de embarque, mientras un pasajero cualquiera arrastra su equipaje sin saber que caminó detrás de la promoción industrial más internacional del sexenio estatal.
Que quede claro: la promoción aeroespacial es legítima y las ferias sirven. Chihuahua sí tiene industria de peso en el ramo. Pero hay una poesía involuntaria en que el estado que fabrica componentes para volar reporte sus éxitos desde una sala de espera, aguardando el vuelo de conexión. Es la metáfora perfecta del estado moderno: siempre en tránsito, siempre a una escala de llegar. Ojalá el próximo video se grabe ya con los cerros de Chihuahua al fondo. Aunque sea con un bache en primer plano, para que se sienta en casa.
Admiremos la logística narrativa. La misión fue en Inglaterra. Los beneficiarios están en Chihuahua. Y el comunicado se emitió desde Estados Unidos. Es como anotar el gol en Wembley, festejarlo en la banqueta de un McAllen y dedicárselo a la afición que sigue esperando en el estadio de Chihuahua. "Regresamos de buena gira de trabajo", dijo la mandataria, en un mensaje que tiene la particularidad de haberse grabado precisamente cuando todavía no regresaba.
El subtexto es delicioso. Para llegar a Chihuahua desde Inglaterra hay que pasar por Dallas, y para presumir la visa hay que enseñarla en Dallas, así que la escala se convirtió en set improvisado de conferencia de prensa. Uno imagina al equipo de comunicación buscando el ángulo con menos anuncios de aerolínea de fondo, calculando la luz entre puerta de embarque y puerta de embarque, mientras un pasajero cualquiera arrastra su equipaje sin saber que caminó detrás de la promoción industrial más internacional del sexenio estatal.
Que quede claro: la promoción aeroespacial es legítima y las ferias sirven. Chihuahua sí tiene industria de peso en el ramo. Pero hay una poesía involuntaria en que el estado que fabrica componentes para volar reporte sus éxitos desde una sala de espera, aguardando el vuelo de conexión. Es la metáfora perfecta del estado moderno: siempre en tránsito, siempre a una escala de llegar. Ojalá el próximo video se grabe ya con los cerros de Chihuahua al fondo. Aunque sea con un bache en primer plano, para que se sienta en casa.