León gana el campeonato que nadie pedía: la canasta básica más cara de México
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Hay récords que llenan de orgullo y récords que llenan de angustia el carrito del súper. Esta semana, León se llevó uno del segundo tipo: según la Profeco, tiene la canasta básica más cara del país. En un supermercado de la ciudad, 24 productos costaron 949 pesos. Para que dimensionemos: casi mil varos por lo mínimo indispensable para no pasar hambre. El Estadio León presume ser cuarto en partidos mundiales; el súper de León presume ser primero en el mundial de los precios. Medalla de oro, himno y todo.
Lo más cruel del dato es la geografía. La misma Profeco encontró que en otro establecimiento de la propia ciudad la despensa salía 160 pesos más barata. Es decir: el sobreprecio no está en el clima, ni en el dólar, ni en un meteorito; está a la vuelta de la esquina. Caminas dos cuadras y te ahorras el tanque de gasolina de la semana. La economía doméstica leonesa convertida en cacería del tesoro: gana quien compara, pierde quien tiene prisa.
Y la noticia cae con un timing de comedia negra. Justo cuando la CANACO pronostica que el Día del Padre dejará una derrama de más de 501 millones de pesos en León, resulta que parte de esa "derrama" es, literalmente, papá pagando la despensa más cara de la república. Felicidades, jefe: este año su regalo no es la parrilla ni la corbata, es el ticket del súper enmarcado como obra de arte abstracto.
Uno entiende que los precios suben en todos lados; no estamos pidiendo milagros ni acusando a nadie de nada. Pero que una ciudad industrial, pujante, llena de parques industriales que presume atraer inversiones, encabece la tabla nacional de lo caro, es para sentarse a pensar. Mientras se discute llevar el vino guanajuatense a las embajadas, en la cocina de casa la pregunta es más humilde: ¿alcanza para el aceite, el huevo y el frijol esta quincena?
Moraleja del Destiempo: en León, antes de pagar, compare. Y si de plano el carrito sale en 949, respire hondo, piense en los 160 pesos que pudo ahorrar a dos cuadras, y recuerde que en esta ciudad hasta la despensa juega su propio mundial. Que gane el consumidor, aunque sea por penales.
Lo más cruel del dato es la geografía. La misma Profeco encontró que en otro establecimiento de la propia ciudad la despensa salía 160 pesos más barata. Es decir: el sobreprecio no está en el clima, ni en el dólar, ni en un meteorito; está a la vuelta de la esquina. Caminas dos cuadras y te ahorras el tanque de gasolina de la semana. La economía doméstica leonesa convertida en cacería del tesoro: gana quien compara, pierde quien tiene prisa.
Y la noticia cae con un timing de comedia negra. Justo cuando la CANACO pronostica que el Día del Padre dejará una derrama de más de 501 millones de pesos en León, resulta que parte de esa "derrama" es, literalmente, papá pagando la despensa más cara de la república. Felicidades, jefe: este año su regalo no es la parrilla ni la corbata, es el ticket del súper enmarcado como obra de arte abstracto.
Uno entiende que los precios suben en todos lados; no estamos pidiendo milagros ni acusando a nadie de nada. Pero que una ciudad industrial, pujante, llena de parques industriales que presume atraer inversiones, encabece la tabla nacional de lo caro, es para sentarse a pensar. Mientras se discute llevar el vino guanajuatense a las embajadas, en la cocina de casa la pregunta es más humilde: ¿alcanza para el aceite, el huevo y el frijol esta quincena?
Moraleja del Destiempo: en León, antes de pagar, compare. Y si de plano el carrito sale en 949, respire hondo, piense en los 160 pesos que pudo ahorrar a dos cuadras, y recuerde que en esta ciudad hasta la despensa juega su propio mundial. Que gane el consumidor, aunque sea por penales.