Morelia arma su rompecabezas: un brazo aquí, un pie allá y un águila que ya vio venir todo
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Buenos días, Michoacán, y bienvenidos a la sección donde la realidad supera cualquier libreto. Esta semana la capital amaneció como quien arma un rompecabezas de mil piezas sin la tapa de la caja para guiarse: por la mañana apareció un brazo detrás de una marisquería en la colonia Ferrocarrilero, y por la tarde, como para no dejar el juego incompleto, apareció un pie a un costado del río en Balcones de Morelia. Uno esperaría que la ciudad presuma su gastronomía por los tacos o las corundas; en cambio, esta vez el mapa turístico lo dibujaron las corporaciones de seguridad yendo de una colonia a otra. Que quede claro: aquí no nos reímos de nadie que perdió la vida, nos reímos de una ciudad donde los ríos ya funcionan más como archivo forense que como afluente. Y es que el Río Grande de Morelia lleva tantos hallazgos que ya merece su propia ficha en la Fiscalía.
Mientras tanto, otro adulto mayor en aparente situación de calle fue localizado bajo el puente de la avenida Guadalupe Victoria, en Prados Verdes. Las autoridades se apresuraron a descartar huellas de violencia, y uno agradece la precisión, aunque duele más la otra violencia: la de que una persona termine sus días entre la maleza y nadie lo note hasta que ya es nota. Esa sí no aparece en las estadísticas de incidencia delictiva, porque el abandono todavía no tiene código penal.
Hablando de estadísticas: la Fiscalía nos informa que Michoacán abrió 191 carpetas por extorsión en el primer semestre, y Morelia va orgullosamente a la cabeza con 78, seguida de Uruapan y Pátzcuaro. Es el único ranking donde la capital compite con verdadero ahínco. Uno se pregunta si el 'derecho de piso' ya cuenta como actividad económica formal, porque a este paso tendrá su propia caseta en la Expo Feria. Lo tranquilizador es que son las cifras 'oficiales'; las no oficiales, esas se pagan puntualitas cada quincena y no dejan carpeta, dejan recibo.
En el terreno político, la contienda interna de la 4T sigue tan cordial como reunión de condóminos por el pago del elevador. Gaby Molina reunió a más de dos mil personas en la Calzada San Diego para 'refrendar la unidad', que es esa palabra mágica que solo se pronuncia con tanta insistencia cuando anda escaseando. Del otro lado, Carlos Torres Piña propone 'contacto directo con la ciudadanía' y 'recorridos por los municipios', descubrimiento que a los políticos les llega con la puntualidad de un cometa: justo cada vez que hay coordinación estatal en juego. Y para poner paz, Montiel salió a respaldar la 'conducta' de los aspirantes, en medio de señalamientos entre unos equipos y otros. Traducción del michoacano al español: todos se portan muy bien mientras se acusan educadamente.
En Tacámbaro, en cambio, sí hubo un héroe de verdad: un operador de 24 años se dio cuenta de que su camión de carga se quedó sin frenos rumbo a la barranca 'Del Padre' y, con reflejos que ya quisiera cualquier candidato ante una pregunta incómoda, saltó a tiempo. El camión terminó en el fondo; él vivió para contarlo. Aplausos genuinos: en una semana de barrancas metafóricas, alguien saltó de una literal y salió mejor librado que muchos.
Y para cerrar con esperanza, el Zoológico de Morelia alista un centro de conservación para el Águila Real, esa que ha ido perdiendo su hábitat poquito a poquito. Enternece que nuestra ave nacional halle refugio justo en Morelia, aunque uno sospecha que el águila aceptó por pura estrategia: desde su jaula tiene vista privilegiada de una ciudad donde también los ciudadanos pierden su hábitat poquito a poquito, entre baches que Mantenimiento Vial reconoce que la lluvia se lleva al día siguiente —el eterno mito de Sísifo, pero con concreto hidráulico— y colonias enteras desalojadas en Uruapan con gases y balas de goma tras venderles terrenos con falsas promesas. El águila, en su percha, entrecierra los ojos con la sabiduría de quien ya lo vio todo: en Michoacán, hasta el símbolo patrio necesita programa de protección. Nos leemos la próxima, si el río lo permite.
Mientras tanto, otro adulto mayor en aparente situación de calle fue localizado bajo el puente de la avenida Guadalupe Victoria, en Prados Verdes. Las autoridades se apresuraron a descartar huellas de violencia, y uno agradece la precisión, aunque duele más la otra violencia: la de que una persona termine sus días entre la maleza y nadie lo note hasta que ya es nota. Esa sí no aparece en las estadísticas de incidencia delictiva, porque el abandono todavía no tiene código penal.
Hablando de estadísticas: la Fiscalía nos informa que Michoacán abrió 191 carpetas por extorsión en el primer semestre, y Morelia va orgullosamente a la cabeza con 78, seguida de Uruapan y Pátzcuaro. Es el único ranking donde la capital compite con verdadero ahínco. Uno se pregunta si el 'derecho de piso' ya cuenta como actividad económica formal, porque a este paso tendrá su propia caseta en la Expo Feria. Lo tranquilizador es que son las cifras 'oficiales'; las no oficiales, esas se pagan puntualitas cada quincena y no dejan carpeta, dejan recibo.
En el terreno político, la contienda interna de la 4T sigue tan cordial como reunión de condóminos por el pago del elevador. Gaby Molina reunió a más de dos mil personas en la Calzada San Diego para 'refrendar la unidad', que es esa palabra mágica que solo se pronuncia con tanta insistencia cuando anda escaseando. Del otro lado, Carlos Torres Piña propone 'contacto directo con la ciudadanía' y 'recorridos por los municipios', descubrimiento que a los políticos les llega con la puntualidad de un cometa: justo cada vez que hay coordinación estatal en juego. Y para poner paz, Montiel salió a respaldar la 'conducta' de los aspirantes, en medio de señalamientos entre unos equipos y otros. Traducción del michoacano al español: todos se portan muy bien mientras se acusan educadamente.
En Tacámbaro, en cambio, sí hubo un héroe de verdad: un operador de 24 años se dio cuenta de que su camión de carga se quedó sin frenos rumbo a la barranca 'Del Padre' y, con reflejos que ya quisiera cualquier candidato ante una pregunta incómoda, saltó a tiempo. El camión terminó en el fondo; él vivió para contarlo. Aplausos genuinos: en una semana de barrancas metafóricas, alguien saltó de una literal y salió mejor librado que muchos.
Y para cerrar con esperanza, el Zoológico de Morelia alista un centro de conservación para el Águila Real, esa que ha ido perdiendo su hábitat poquito a poquito. Enternece que nuestra ave nacional halle refugio justo en Morelia, aunque uno sospecha que el águila aceptó por pura estrategia: desde su jaula tiene vista privilegiada de una ciudad donde también los ciudadanos pierden su hábitat poquito a poquito, entre baches que Mantenimiento Vial reconoce que la lluvia se lleva al día siguiente —el eterno mito de Sísifo, pero con concreto hidráulico— y colonias enteras desalojadas en Uruapan con gases y balas de goma tras venderles terrenos con falsas promesas. El águila, en su percha, entrecierra los ojos con la sabiduría de quien ya lo vio todo: en Michoacán, hasta el símbolo patrio necesita programa de protección. Nos leemos la próxima, si el río lo permite.