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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Guanajuato Nota 16 de junio de 2026

San Juan, el K-Pop y los muertos que no leyeron el cartel

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San Juan, el K-Pop y los muertos que no leyeron el cartel
Hay carteleras y hay declaraciones de amor al copy-paste. La de las Fiestas de San Juan y Presa de la Olla, ese ritual guanajuatense del 18 al 25 de junio, pertenece orgullosamente a la segunda categoría. En el papel —porque alguien lo aprobó, alguien lo publicó y nadie lo leyó dos veces— conviven Kumbia Kings, K-Pop, Pedro Infante, Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper. Una alineación tan ambiciosa que ni el Cervantino se atrevió a tanto.

Uno entiende la intención: una fiesta para todos. Para la tía que baila cumbia, para la sobrina que grita en coreano y para el abuelo que jura que con Pedro Infante sí se cantaba. El problema es la logística metafísica. Porque el cartel, con una naturalidad escalofriante, anota entre sus 'figuras' a artistas que llevan décadas sin renovar contrato con esta dimensión. Más que una cartelera, parece una lista de invitados a una sesión espiritista con costo de entrada gratuito —lo único que sí cumplirán.

Mi parte favorita es la nota al pie, esa que con tono de documental de domingo recuerda que Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper murieron en 'el día en que murió la música'. Maravilloso detalle informativo para una sección de espectáculos: anunciamos a los artistas y, en la misma línea, explicamos por qué no van a poder venir. Es transparencia, supongo. El público guanajuatense merece saber que el headliner tiene una coartada de sesenta y siete años.

Pero la redacción no se detiene ahí, porque cuando uno empieza a copiar de Wikipedia ya no hay quien lo frene. De pronto aparece un 'cantante estadounidense que murió tras el choque de dos helicópteros' y que 'creó una fundación para apoyar a nuevos talentos'. Es decir, se mezclaron biografías como se mezcla la salsa en el elote de la Presa: a ojo de buen cubero y que Dios reparta suerte. El resultado es un solo párrafo donde caben tres tragedias aéreas, dos géneros musicales y una avioneta de 1959. Periodismo de altos vuelos, nunca mejor dicho.

Lo entrañable es que, en el fondo, el guanajuatense ya sabe leer estos carteles con la fe del que compra boleto de rifa. Sabe que 'cartelera confirmada' significa 'lo que se pudo', que 'figuras estelares' incluye coros, imitadores y el grupo del compadre del regidor, y que la única presencia garantizada será la del señor de las chicharrinas y la fila para el baño. Por eso nadie se enoja. Se ríe, se persigna y baja a la Presa de todos modos.

Así que vaya usted, querido lector. Lleve suéter, lleve cambio y lleve baja expectativa, que es la moneda más estable de junio. Y si entre la multitud cree ver a Pedro Infante cantando junto a un grupo de K-Pop, no se asuste: es solo la cartelera cumpliendo, por fin, su palabra. La música no murió. Apenas la están reciclando en un Word sin corrector.