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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 27 de julio de 2026

El pronóstico del clima: nublado con probabilidad de exgobernador

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El pronóstico del clima: nublado con probabilidad de exgobernador
Michoacán tiene dos tipos de meteorólogos. Los que anuncian las lluvias intensas que hoy taparon las coladeras de Zamora, y los que anuncian el futuro de los gobernadores cuando entregan el cargo. Esta semana, un diputado se estrenó como el segundo tipo y soltó su pronóstico estelar: al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla 'le irá peor que a Silvano' al concluir el sexenio, según su cálculo, por usar políticamente las instituciones y haberse ganado enemistades que no lo ayudarán cuando termine.

Comparar a un mandatario en funciones con un antecesor cuya salida no fue precisamente un festival de aplausos es, en el género del augurio político, el equivalente a desearle a alguien que le vaya como al último equipo que descendió. No es una amenaza ni una acusación con expediente: es simple y llanamente clima. Un diputado mirando al cielo, mojándose el dedo, y sentenciando que se viene el aguacero para el vecino.

Lo entrañable de estos pronósticos es su precisión selectiva. En Michoacán, adivinar que a un exgobernador le irá mal al terminar es tan arriesgado como predecir que va a hacer calor en Apatzingán o que en la temporada de lluvias habrá encharcamientos. Estadísticamente, el que se aventura a decir 'le va a ir mal' rara vez queda en ridículo; es el 'buenos días' de la política local.

El acusado, por supuesto, tiene todavía sexenio por delante para desmentir o confirmar el vaticinio, que es lo mínimo que se le puede pedir a una profecía: paciencia. Mientras tanto, la clase política michoacana sigue entretenida en su deporte favorito, ese de repartir malos augurios entre sillas, como quien avienta la sal por encima del hombro. Nosotros, humildes cronistas, solo tomamos nota y guardamos el recorte, para releerlo cuando el temporal —el de verdad y el otro— por fin amaine. Traiga paraguas, por si las dudas.