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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 27 de julio de 2026

El río es de todos, pero el RZR no: la tarde tranquila que terminó volcada en Cadereyta

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El río es de todos, pero el RZR no: la tarde tranquila que terminó volcada en Cadereyta
Había una vez una tarde tranquila a la orilla de un río en Cadereyta Jiménez, de esas que uno se gana honestamente después de una semana de calor. Una pareja de adultos mayores disfrutaba del agua con su familia hasta que apareció el villano moderno del verano regio: un conductor de RZR dispuesto a convertir la ribera en pista de exhibición.

Según el testimonio de Janelly Jiménez, hija de las personas afectadas, el conductor comenzó a dar vueltas en la orilla, y la fuerza de las llantas empezó a aventar piedras que terminaron golpeando a la pareja. Porque nada dice 'vengo a relajarme al río' como recibir una lluvia de guijarros a control remoto. La tranquilidad de la familia se transformó en susto, angustia y la pregunta universal de todo mexicano en un balneario: ¿por qué siempre hay alguien que llega a arruinarla?

Pero el guion, esta vez, incluyó final con moraleja. El vehículo terminó volcado. La física, ese juez implacable que no pide criterio de oportunidad ni suelta a nadie por colaborar, hizo su trabajo. Aclaremos que celebrar accidentes no es el estilo de la casa, y ojalá nadie haya salido de gravedad; pero difícil no ver cierta justicia poética cuando quien vino a jugar con las piedras acabó de cabeza junto a ellas.

El verano en Nuevo León ya trae bastante con 39 grados, deshidratación al alza y la advertencia de que lloverá menos. Lo último que necesitan los ríos es que se conviertan en autódromos improvisados donde la diversión de uno es el moretón de otro. El mensaje para la temporada es sencillo y cabe en una calcomanía: el río se comparte, no se derrapa. Y si de plano el cuerpo pide adrenalina, que sea en una pista, no en la orilla donde unos abuelos solo querían mojarse los pies en paz.