Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Nota 28 de julio de 2026

Los cocodrilos ya se cansaron de esperar y salieron a buscar mejores servicios

Tamaño de letra
Los cocodrilos ya se cansaron de esperar y salieron a buscar mejores servicios
Si algo demuestra la temporada de lluvias en la zona conurbada es que hasta la fauna silvestre se organiza mejor que nosotros. En Puerto Vallarta, Protección Civil y Bomberos tuvo que acordonar de manera preventiva toda la calle Guanajuato, en la colonia Mojoneras, porque un cocodrilo decidió salir a estirar las patas por la vía pública. Nada del otro mundo: nomás un reptil de la era mesozoica dándose una vuelta por el vecindario. Los elementos de Salvamento Acuático montaron guardia y la explicación oficial es impecablemente lógica: con los ríos y canales crecidos por la lluvia, la fauna se desplaza a las zonas urbanas.

Y no crean que es exclusiva del puerto. Del otro lado del estado, en Magdalena, los bomberos capturaron a otro ejemplar de más de 43 kilos que ya se encuentra resguardado y en buen estado de salud en la Unidad de Rescate de Fauna de Tlajomulco. O sea que mientras algunos jaliscienses batallamos para conseguir un traslado digno, este señor cocodrilo consiguió escolta, resguardo y chequeo médico el mismo día. Envidia sana.

Uno los observa y hasta los comprende. Piénsenlo: los canales de la ciudad llevan agua —turbia, sí, pero agua al fin—, hay sombra, hay tránsito de gente distraída, y a nadie le llega recibo. Para un cocodrilo, la colonia es prácticamente un resort todo incluido. Nosotros pagamos por líquido color tamarindo; ellos nadan de gratis. La lógica migratoria del reptil es intachable.

Lo que sí conviene es tomarnos en serio la advertencia de Protección Civil, porque lo simpático de la anécdota no borra el riesgo: la crecida de cuerpos de agua empuja a estos animales hacia donde vive la gente, y una calle acordonada es preferible a un susto de a de veras. Además, entre las prohibiciones para entrar al mar por fauna nociva en varias playas del puerto y los reptiles paseando por tierra, en Vallarta el mensaje del verano es claro: respeten los cordones, no le tomen selfie al lagarto y, sobre todo, no lo inviten a ver cómo les llegó el recibo del agua, no se vaya a enojar de solidaridad.