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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Guanajuato Nota 28 de julio de 2026

La jirafa que se fue con dos actas de defunción distintas

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La jirafa que se fue con dos actas de defunción distintas
Existe una regla no escrita en la administración pública guanajuatense: ninguna desgracia es tan grave como para que dos autoridades no logren contarla de formas incompatibles. La jirafa reticulada del Zoológico de León, cariñosamente conocida como Oldie, acaba de ratificar esa ley con el peso de su larguísimo cuello.

Los hechos, los que nadie discute, son tristes y sencillos: el Parque Zoológico de León —también llamado, con optimismo notable, Parque de la Vida— confirmó la muerte de una jirafa tras un accidente dentro de sus instalaciones. Hasta ahí, todos de acuerdo. El problema empieza cuando uno pregunta de qué murió.

Versión número uno, la oficial del zoológico: la directora Karen Casillas declaró que fue una broncoaspiración, que la atención se brindó de inmediato y que, aunque solo pasaron ocho minutos, nada se pudo hacer por salvar al ejemplar. Descartó de manera tajante la descarga eléctrica. Versión número dos, la de la regidora Norma López Zúñiga: el animal cruzó una protección durante un apagón y recibió una descarga cuando regresó la electricidad, un accidente que —acusó— pudo prevenirse.

Entonces tenemos a una jirafa, un solo cadáver, y dos relatos que no caben en la misma jaula. O se ahogó, o se electrocutó. No hay término medio, no hay 'un poquito de cada'. Y como Oldie no dejó declaración por escrito, la ciudadanía leonesa queda en la incómoda posición de tener que elegir en cuál de sus autoridades cree más, ejercicio que en Guanajuato equivale a elegir el bache menos profundo.

Lo verdaderamente elocuente es el detalle de los ocho minutos. Ocho minutos que la directora ofrece como prueba de reacción heroica y que, vistos desde la tribuna de la regidora, se convierten en prueba de que algo falló antes. El mismo cronómetro, dos lecturas. Es la metáfora perfecta de este estado: no discrepamos sobre qué hacer, discrepamos sobre qué pasó, y para cuando nos ponemos de acuerdo el animal ya no está.

Mientras la Fiscalía no interviene porque —afortunadamente— aquí no hay delito que perseguir, solo una necropsia que interpretar, queda la sensación amarga de que un parque bautizado como 'de la Vida' tuvo su momento más público a raíz de una muerte. Y que, versión que gane, la lección es la misma que llevamos años sin aprender: la prevención es más barata que la conferencia de prensa. Descanse Oldie, la única en esta historia que no tuvo la oportunidad de dar su versión.