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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 28 de julio de 2026

El gobernador y el arte de mandar recados: Barragán 'pronto se encontrará con su jefe Silvano'

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El gobernador y el arte de mandar recados: Barragán 'pronto se encontrará con su jefe Silvano'
Hay respuestas políticas y hay respuestas con eco. La del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla entra en la segunda categoría. Tras unas declaraciones del diputado Juan Carlos Barragán, el mandatario michoacano soltó que el legislador 'pronto se encontrará con su jefe Silvano', y agregó que con ello Barragán solo deja entrever su respaldo a una época que el gobernador califica de corrupción. La frase, así, seca, tiene la elegancia de una indirecta lanzada en comida familiar: todos entienden, nadie pregunta y el postre se sirve en silencio.

En la gramática de la política michoacana, 'encontrarse con su jefe' no es una cita de calendario, es una figura retórica con varias lecturas y ninguna cómoda. El gobernador no acusa de nada penal a nadie —cuidado ahí—, pero sí coloca al diputado en el mismo cuadro que su exjefe político, y en política ese acomodo de sillas dice más que un discurso de dos horas. Es el clásico movimiento de 'yo no dije, pero ahí lo dejo', que en Michoacán se domina desde la primaria.

Lo sabroso es el ida y vuelta: Barragán declara, el gobernador responde con recado, y el ciudadano promedio queda de espectador en un pleito donde ambos bandos se acusan mutuamente de representar 'una época'. Porque en el discurso oficial siempre hay dos épocas: la buena, que es la de quien habla, y la otra, la de corrupción, que casualmente es la del que acaba de abrir la boca. El calendario, pobrecito, no tiene vela en este entierro y aun así lo invitan.

Más allá de la puntada, el fondo es la eterna telenovela de la 4T michoacana repartiéndose responsabilidades del pasado mientras se pelea el futuro. Silvano Aureoles, el exgobernador, se volvió sustantivo, adjetivo y hasta amenaza retórica: basta invocar su nombre para que cualquier declaración cambie de temperatura. Es el coco político con el que se asusta a los adversarios y se cierran discusiones.

Quedará para los archivos si el 'encuentro' anunciado es literal, figurado o simplemente un buen titular de martes. Mientras tanto, el gobernador demostró que domina un arte muy michoacano: contestar sin contestar, señalar sin señalar y mandar a alguien 'con su jefe' sin necesidad de comprarle el boleto. Puro nivel de kiosco.