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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Chihuahua Nota 29 de julio de 2026

Chihuahua, privilegiado: nos mandaron moscas estériles y ya hasta el perro trae gusano

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Chihuahua, privilegiado: nos mandaron moscas estériles y ya hasta el perro trae gusano
Uno crece pensando que el mayor orgullo de un chihuahuense sería el desierto, la nuez, la sierra o el clima que te congela y te fríe en la misma semana. Hoy la lista suma un nuevo motivo de pecho inflado: los ganaderos de Parral declararon que Chihuahua es "privilegiado" por ser el primer estado beneficiado con moscas estériles contra el gusano barrenador. Coronado, de hecho, se convirtió en el primer municipio de México en soltar el primer lote de dos y medio millones de moscas producidas en Chiapas.

Deténgase a saborearlo. Nuestra medalla de la jornada es haber recibido, antes que nadie, camionadas de insectos incapaces de reproducirse, cuya única misión en la vida es enamorar a otras moscas para que no dejen descendencia. Es, quizá, el programa de control natal más exitoso y mejor financiado del estado. Ojalá algún día tratemos así de bien a los baches.

El detalle es que el enemigo no leyó el comunicado triunfalista. Los casos confirmados subieron a 18, Aldama se estrenó en la lista de municipios afectados, y en Rosales pasó lo que nadie quería en la sobremesa: detectaron el primer gusano barrenador en un perro. Es decir, la plaga saltó del corral al patio de la casa, y ahora las autoridades piden revisar no solo a las vacas, sino también a las mascotas y a cualquier animal doméstico con una herida abierta.

Así que el panorama es este: liberamos moscas por millones, presumimos ser los primeros de la fila, y mientras tanto el bicho avanza tranquilo de municipio en municipio, sin prisa, como turista con vacaciones pagadas. La estrategia, coordinada por Senasica y las autoridades estatales, promete al menos dos semanas de dispersión y cercos sanitarios. Ojalá funcione, de verdad, porque de eso depende que se reabra la frontera y el ganadero vuelva a exportar.

Pero permítanme una sospecha: en esta tierra somos tan optimistas que celebramos las moscas antes de erradicar el gusano. Es como festejar el paraguas mientras sigue lloviendo. Yo, por si las dudas, ya le revisé las patas al perro. Y al vecino, que llegó a la carne asada con una curita y una sonrisa que no me gustó nada.