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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Digest 29 de julio de 2026

Un helicóptero nuevo para vigilar los árboles que nadie contó

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Un helicóptero nuevo para vigilar los árboles que nadie contó
Miércoles de nubarrones en la metrópoli y, como manda la costumbre tapatía, llovió. Y como también manda la costumbre, se cayeron los árboles: más de cien ejemplares derribados por la tormenta del lunes, dieciséis de ellos con la puntería suficiente para aterrizar sobre un coche. Un récord, dicen. Y tienen razón: en esta ciudad el viento lleva mejor estadística que las autoridades, porque nadie sabe cuántos árboles amenazan con caer. No hay censo. El próximo gigante que se venga abajo será, oficialmente, una sorpresa para todos, incluido el árbol.

Así que jugamos a la lotería forestal. Si el ejemplar cae sobre un carro, mala suerte; si bloquea una avenida, paciencia; y si no pasa nada, se presume que estaba sanísimo, casi olímpico. Es el único trámite municipal donde la ausencia de tragedia se interpreta como certificado de buena salud.

Mientras tanto, en Zapopan, prioridades. El municipio estrenó helicóptero para su comisaría —el viejo Halcón se va a subasta, quién quiere un halcón usado— y de pasada recibió la Escoba de Platino, un galardón internacional por barrer. Que quede claro el orgullo: hay una ciudad que celebra tener una escoba de platino, un halcón nuevo y ningún cuaderno donde anotar cuántos árboles están a punto de matar a alguien. Volamos alto, literalmente, con la banqueta sin barrer del todo.

Y hablando de banquetas y de podas: en Puerto Vallarta, la presidenta de un comité vecinal de la colonia Infonavit decidió podar veinte árboles de los andadores por puro “amor al barrio”, cobrando una “cooperación voluntaria” de veinte a cincuenta pesos para los muchachos. La Dirección de Sostenibilidad Ambiental respondió con lo único que sabe producir en serie: un acta administrativa. La señora poda; el Ayuntamiento levanta acta. Ella dice que como ellos no hacen nada, se sienten atacados. El municipio dice que sin permiso no se puede. Y uno, sentado en la banqueta, se pregunta si el problema es la poda o que alguien haya hecho algo antes que la dependencia encargada de hacerlo.

En materia de finanzas, Zapopan presume que liquidará su adeudo con el SIAPA “antes de que termine la administración”, frase que en política tapatía significa “confíe usted, la semana que viene”. Ojalá el SIAPA acepte pagos en escobas de platino.

La naturaleza, que no lee comunicados, sigue a lo suyo. En la Isla del Cuale, un llamado recuerda que el creciente abandono de gatos amenaza a la nutria neotropical, iguanas y lagartijas nativas. El diagnóstico es de una honestidad brutal: el principal invasor del río no es el gato, es el humano que deja al gato creyendo que lo salva. Un resumen perfecto de la administración pública nacional: dejamos un problema en una isla, nos vamos convencidos de que hicimos el bien, y la nutria paga la factura.

En Tlajomulco, en cambio, sí hay eficiencia recolectora: aseguraron otras treinta y seis máquinas tragamonedas y ya suman más de cien decomisadas en cinco días. Digno de aplauso; ojalá contaran los árboles con el mismo entusiasmo con que cuentan las tragamonedas. Ambos son juegos de azar, pero solo uno derriba postes.

El Jalisco oficial, eso sí, salió a lucirse tras el Mundial. El gobernador agradeció a los policías por haber hecho de la entidad “la mejor sede y la más mexicana”, treinta y nueve días sin incidentes. Uno celebra la paz, de veras, aunque “la más mexicana” sea un concurso cuyas bases nadie vio y cuyo jurado somos, sospechosamente, nosotros mismos. Es el mismo espíritu de la escoba de platino: nos damos premios y luego los mostramos como pruebas.

Para cerrar el paisaje, dos postales del país. Volaris anunció que desde septiembre suspende sus vuelos de Morelia a Puerto Vallarta e Ixtapa, rutas que —ojo— iban con buena ocupación; decisión comercial, dicen, esas que nunca te explican y siempre te cuestan más caro el siguiente boleto. Y en Baja California se filtró un video donde el exgobernador y hoy senador prometió, con vocabulario de cantina y no de tribuna, “chingar” a la gobernadora “todo el tiempo que tenga de vida”. La República como debate de banqueta, pero con fuero.

Moraleja del miércoles: tenemos helicóptero para verlo todo desde arriba, escoba de platino para barrerlo todo abajo, actas para el que poda y decomisos para el que juega. Lo único que no tenemos es una libreta donde apuntar cuál árbol nos va a caer encima. Lleven paraguas, y no se estacionen debajo de nada que dé sombra.