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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 14 de agosto, 2026
Jalisco Digest 17 de junio de 2026

Jalisco: donde el rastro no tiene Plan B, pero sí tiene apellido

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Jalisco: donde el rastro no tiene Plan B, pero sí tiene apellido
Amaneció lloviendo en toda la zona metropolitana —100% de probabilidad, según el pronóstico, que es la única institución de este estado que cumple lo que promete— y aun así Jalisco encontró la manera de generar más calor que el Mundial. Empecemos por Tonalá, donde el alcalde salió a aclarar que en la concesión del nuevo Rastro municipal no hay nepotismo, corrupción ni favoritismo: apenas, dijo, una "desafortunada coincidencia genética y empresarial". Tradúzcase: sus hermanos aparecieron en la jugada por puro azar del ADN, como quien se encuentra un billete de lotería en el bolsillo del pantalón... tres veces seguidas. Lo entrañable es que, mientras jura que no hay conflicto de interés, también admite que no hay Plan B: el rastro viejo ya no sirve y construir otro costaría una fortuna. O sea, no hay favoritismo, pero tampoco opciones. Para rematar, el funcionario fue voluntariamente a la Fiscalía Anticorrupción a entregar pruebas de su inocencia, esa estampa tan jalisciense del denunciado que llega con sus folders bajo el brazo a convencer a la autoridad de que todo está en regla.

Hablando de irse por la libre: el empresario señalado por el fraude de las Villas Panamericanas y el Fojal —un presunto daño patrimonial que rebasa los 140 millones de pesos— fue detenido en Texas. No por la Fiscalía de Jalisco, que llevaba tiempo buscándolo, sino por el ICE, esa misma migra que la cancillería nos recomienda esquivar si viajamos al Mundial. Resulta que el norte nos devuelve a nuestros prófugos como paquetería con número de rastreo. Las Villas Panamericanas: única obra en la historia que sigue ganando medallas de oro en la categoría escándalo, quince años después de que se apagó la antorcha.

Mientras tanto, el Fan Fest de Guadalajara perdió una copa. No la del Mundial —esa está bien custodiada—, sino la réplica hecha de Lego que adornaba la plaza. Desapareció y a la Fiscalía no le ha llegado denuncia de robo, así que oficialmente la copa simplemente "salió a dar la vuelta". En una ciudad donde roban cable, fusibles y hasta camionetas que salen brincando rampas de las agencias, alguien miró un trofeo de plástico armable y pensó: "ese es mi futuro". Que conste que es la pieza más fácil de rearmar de todo el sexenio.

En el terreno de lo verdaderamente trascendente, Jalisco se prepara para dos hazañas mundiales simultáneas: intentar el guacamole más grande del planeta en el Estadio Panamericano —800 personas machacando aguacate como si fuera deporte olímpico— y presumir que la torta ahogada fue nombrada el platillo "más irremplazable" de las 16 sedes mundialistas. Por fin un reconocimiento internacional que no incluye la palabra "presunto". Que el mundo venga por el futbol y se quede por el bicarbonato.

Porque del futbol, lo que es la lana, no esperen milagros: Moody's calcula que el Mundial le aportará a México un glorioso 0.13% del PIB. Trece centésimas. La derrama económica del torneo cabe en una propina. Pero eso sí, para que la fiesta luzca, en Puerto Vallarta se gastaron 60 millones de pesos en una Zona Fan con domo inmersivo, y en Guadalajara montamos Domósfera con otros 60 millones. Sumando, dos domos: la prueba de que en este país siempre hay presupuesto para la cúpula, aunque sea de plástico.

El gobierno, generoso, decretó home office y suspensión de clases en la metrópoli para descongestionar el tráfico mundialista. Traducción para el tapatío: por fin una razón oficial para no llegar al trabajo que no sea "se inundó la avenida". Y como la ciudad sumó nueve mil acciones preventivas contra las lluvias, esperemos que al menos una haya sido destapar la coladera de tu colonia.

En política, Morena anuncia una "cascada" de solicitudes de licencia rumbo al 2027: funcionarios que de pronto descubren su vocación de campaña y piden permiso para irse a hacer lo que llevaban meses ensayando en horario de oficina. Cae la cascada justo en plena temporada de lluvias; muy coordinados.

Y en la sección de servicios públicos involuntarios: 106 conductores pasaron el fin de semana en el torito, varios identificados después de chocar. Mientras tanto, seis caballos de la policía montada de Guadalajara se jubilaron y fueron adoptados para una vida de amor y cuidados. Detalle fino del karma jalisciense: en esta ciudad el caballo se retira con mejor pensión y mejor final que el peatón. Buen provecho, y aguas con la coladera.