San Pedro regala el cajón, García suelta la lobina: un miércoles con todo pagado
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Miércoles en Nuevo León, ese día en que el estado descubrió que la felicidad cuesta exactamente lo que una pensión de estacionamiento. San Pedro, el municipio donde hasta los baches tienen valet parking, anunció que quiere revivir el Centrito Valle con estacionamiento gratis. Léase bien: la zona más cara del área metropolitana concluyó que su problema no era el café de doscientos pesos ni el brunch con nombre en italiano, sino esos cuarenta varos de pensión que ahuyentaban a las multitudes entre semana. La gran estrategia para atraer visitantes es dejar de cobrarles por dejar el coche. Falta el segundo capítulo del plan maestro: descubrir que también ayudaría que el churro no valiera lo mismo que un tanque de gasolina. Pero eso ya sería casi comunismo en la República de San Pedro.
Mientras San Pedro liberaba cajones, el gobernador liberaba lobinas. En el Parque Estatal Cerro Prieto, allá por Linares, Samuel García entregó área de descanso, señalética nueva y echó al agua una tanda de lobina negra para repoblar la presa. Con la frase del año —'ya se acabó el Mundial, pero eso no significa que no lleguen foráneos'— el mandatario nos confirmó que la nueva vocación turística del estado será la pesca deportiva. De recibir al planeta entero en el Estadio a invitar al planeta entero a que venga a sacar mojarras con caña. El turismo de reel y hielera, el legado mundialista que nadie vio venir. Las cuatro presas ya están habilitadas, avisan, con todas las medidas de seguridad, no vaya a ser que un pez lo demande a uno.
En el capítulo de superación personal institucional, los policías de San Pedro se graduaron de un curso de inglés llamado 'English for Security Cooperation', para atender turistas y residentes extranjeros. Uno aplaude el gesto multicultural, aunque sospecha que la frase más practicada fue 'may I see your documents' seguida de '¿traes para el refresco?'. Nada como un oficial bilingüe para explicarle en el idioma de Shakespeare por qué la vialidad está cerrada.
Hablando de cerrada: en el cruce de Río Nazas y Río Aguanaval llevan días con los semáforos descompuestos, y los conductores han inventado un sistema de tránsito propio que consiste en persignarse, mirar a los ojos al del otro carril y negociar el paso como si fuera un trueque prehispánico. Movilidad participativa, le dicen los optimistas. Ruleta rusa con Nissan, le decimos los realistas.
Y para que no falte el toque legislativo, un notario público llevó al Congreso una iniciativa para que los aspirantes a cargos de elección popular comprueben una buena salud mental antes de contender. La propuesta es tan lógica que da miedo: por fin alguien pide constancia médica para gobernarnos. El detalle fino es quién aplicaría el examen y, sobre todo, cuántos de nuestros actuales representantes preferirían mudarse a otro estado antes que sentarse a responderlo. Mientras tanto, otro grupo de notarios desfiló por la Oficialía de Partes a entregar papeles por un juicio político, recordándonos que en Nuevo León hasta los fedatarios ya andan de protagonistas.
En la sección 'crónicas del bajo mundo pequeño', una pareja fue detenida en Cadereyta por robarse ropa interior de una tienda de cacería y pesca. Sí, existe esa combinación de giro comercial, y sí, hubo quien decidió que la mercancía íntima ameritaba un cinco dedos. Robo simple, dictaminó el juez cívico; delito con encaje, dictaminamos nosotros.
En Guadalupe, en cambio, el susto fue mayúsculo: se reportó un intento de secuestro de la influencer Karely Ruiz en San Nicolás, versión que las autoridades terminaron descartando para reclasificarla como robo con violencia, con un botín de más de 200 mil pesos entre efectivo y joyas. La lección metropolitana del día: en esta ciudad hasta las malas noticias cambian de categoría dos veces antes del mediodía.
Y para cerrar el noticiero del absurdo cotidiano, tras el aparatoso choque del autobús foráneo contra un camión urbano en el Centro, comerciantes de la zona salieron a declarar que, en su opinión, las unidades circulan despacio y no hace falta cambiar nada. Testimonio conmovedor de fe ciudadana en el statu quo, justo mientras la Fiscalía revisa si hubo falla mecánica. Como los alcaldes que, por cierto, andan denunciando retención de recursos y estudiando acciones legales: en Nuevo León todos protestan por algo, pero nadie suelta el estacionamiento gratis.
Mientras San Pedro liberaba cajones, el gobernador liberaba lobinas. En el Parque Estatal Cerro Prieto, allá por Linares, Samuel García entregó área de descanso, señalética nueva y echó al agua una tanda de lobina negra para repoblar la presa. Con la frase del año —'ya se acabó el Mundial, pero eso no significa que no lleguen foráneos'— el mandatario nos confirmó que la nueva vocación turística del estado será la pesca deportiva. De recibir al planeta entero en el Estadio a invitar al planeta entero a que venga a sacar mojarras con caña. El turismo de reel y hielera, el legado mundialista que nadie vio venir. Las cuatro presas ya están habilitadas, avisan, con todas las medidas de seguridad, no vaya a ser que un pez lo demande a uno.
En el capítulo de superación personal institucional, los policías de San Pedro se graduaron de un curso de inglés llamado 'English for Security Cooperation', para atender turistas y residentes extranjeros. Uno aplaude el gesto multicultural, aunque sospecha que la frase más practicada fue 'may I see your documents' seguida de '¿traes para el refresco?'. Nada como un oficial bilingüe para explicarle en el idioma de Shakespeare por qué la vialidad está cerrada.
Hablando de cerrada: en el cruce de Río Nazas y Río Aguanaval llevan días con los semáforos descompuestos, y los conductores han inventado un sistema de tránsito propio que consiste en persignarse, mirar a los ojos al del otro carril y negociar el paso como si fuera un trueque prehispánico. Movilidad participativa, le dicen los optimistas. Ruleta rusa con Nissan, le decimos los realistas.
Y para que no falte el toque legislativo, un notario público llevó al Congreso una iniciativa para que los aspirantes a cargos de elección popular comprueben una buena salud mental antes de contender. La propuesta es tan lógica que da miedo: por fin alguien pide constancia médica para gobernarnos. El detalle fino es quién aplicaría el examen y, sobre todo, cuántos de nuestros actuales representantes preferirían mudarse a otro estado antes que sentarse a responderlo. Mientras tanto, otro grupo de notarios desfiló por la Oficialía de Partes a entregar papeles por un juicio político, recordándonos que en Nuevo León hasta los fedatarios ya andan de protagonistas.
En la sección 'crónicas del bajo mundo pequeño', una pareja fue detenida en Cadereyta por robarse ropa interior de una tienda de cacería y pesca. Sí, existe esa combinación de giro comercial, y sí, hubo quien decidió que la mercancía íntima ameritaba un cinco dedos. Robo simple, dictaminó el juez cívico; delito con encaje, dictaminamos nosotros.
En Guadalupe, en cambio, el susto fue mayúsculo: se reportó un intento de secuestro de la influencer Karely Ruiz en San Nicolás, versión que las autoridades terminaron descartando para reclasificarla como robo con violencia, con un botín de más de 200 mil pesos entre efectivo y joyas. La lección metropolitana del día: en esta ciudad hasta las malas noticias cambian de categoría dos veces antes del mediodía.
Y para cerrar el noticiero del absurdo cotidiano, tras el aparatoso choque del autobús foráneo contra un camión urbano en el Centro, comerciantes de la zona salieron a declarar que, en su opinión, las unidades circulan despacio y no hace falta cambiar nada. Testimonio conmovedor de fe ciudadana en el statu quo, justo mientras la Fiscalía revisa si hubo falla mecánica. Como los alcaldes que, por cierto, andan denunciando retención de recursos y estudiando acciones legales: en Nuevo León todos protestan por algo, pero nadie suelta el estacionamiento gratis.