Contra la inseguridad, el gobierno saca su arma más letal: el influencer
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Hay problemas que exigen inteligencia, coordinación, presupuesto y años de trabajo. Y luego está la percepción de inseguridad en Puerto Vallarta, que —según la nueva doctrina estatal— se arregla con un muchacho grabando videos horizontales en el malecón.
El contexto: la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana registró un retroceso de alrededor de cinco puntos en la percepción de seguridad del puerto. Ante semejante dato, el gobernador de Jalisco planteó una batería de medidas que incluye reforzar operativos, trabajo en colonias y —la joya de la corona— llevar influencers al destino. La idea es invitar a vlogueros a recorrer el Centro Histórico, el Caballito y la Zona Hotelera para que publiquen contenido bonito y muevan la aguja de la percepción a nivel nacional e internacional.
Es, hay que reconocerlo, un enfoque de una franqueza conmovedora. Otros gobiernos fingen que combaten el problema; este acepta abiertamente que va a combatir la impresión del problema. Como la ENSU mide lo que la gente siente, y no lo que a la gente le pasa, la lógica es impecable: en vez de cambiar la realidad, contratamos a alguien que la fotografíe con mejor luz. El photoshop hecho política pública.
El propio mandatario apuntó, con orgullo, que Vallarta no registró homicidios dolosos en junio y que julio iba en cero. Dato real y positivo, que nadie se lo quita. El detalle es que la encuesta no pregunta por estadísticas: pregunta cómo se siente el vecino cuando camina de noche. Y resulta que el vecino todavía recuerda los hechos violentos de febrero pasado, esos que el mismo gobierno admitió que "tomará tiempo revertir". O sea: por un lado reconocen que la herida sigue abierta, y por el otro creen que la van a cicatrizar con un reel.
Uno imagina la reunión de seguridad en la Zona Naval: mandos de los tres niveles de gobierno, mapas, estrategias, y de pronto alguien levanta la mano y propone abrir una convocatoria para creadores de contenido. Y todos asienten. Bienvenidos al futuro, donde la paz no se construye: se sube en formato vertical, con música de fondo y hashtag optimista.
El contexto: la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana registró un retroceso de alrededor de cinco puntos en la percepción de seguridad del puerto. Ante semejante dato, el gobernador de Jalisco planteó una batería de medidas que incluye reforzar operativos, trabajo en colonias y —la joya de la corona— llevar influencers al destino. La idea es invitar a vlogueros a recorrer el Centro Histórico, el Caballito y la Zona Hotelera para que publiquen contenido bonito y muevan la aguja de la percepción a nivel nacional e internacional.
Es, hay que reconocerlo, un enfoque de una franqueza conmovedora. Otros gobiernos fingen que combaten el problema; este acepta abiertamente que va a combatir la impresión del problema. Como la ENSU mide lo que la gente siente, y no lo que a la gente le pasa, la lógica es impecable: en vez de cambiar la realidad, contratamos a alguien que la fotografíe con mejor luz. El photoshop hecho política pública.
El propio mandatario apuntó, con orgullo, que Vallarta no registró homicidios dolosos en junio y que julio iba en cero. Dato real y positivo, que nadie se lo quita. El detalle es que la encuesta no pregunta por estadísticas: pregunta cómo se siente el vecino cuando camina de noche. Y resulta que el vecino todavía recuerda los hechos violentos de febrero pasado, esos que el mismo gobierno admitió que "tomará tiempo revertir". O sea: por un lado reconocen que la herida sigue abierta, y por el otro creen que la van a cicatrizar con un reel.
Uno imagina la reunión de seguridad en la Zona Naval: mandos de los tres niveles de gobierno, mapas, estrategias, y de pronto alguien levanta la mano y propone abrir una convocatoria para creadores de contenido. Y todos asienten. Bienvenidos al futuro, donde la paz no se construye: se sube en formato vertical, con música de fondo y hashtag optimista.