Cinco millones para 'promocionar el municipio' en todo el estado, justo cuando andas buscando ser gobernador
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Existe un género literario poco reconocido pero muy cultivado en la política mexicana: la publicidad oficial redactada como si el lector fuera de una ingenuidad conmovedora. El último ejemplar viene de la costa de Nayarit, esa vecina de Vallarta con la que compartimos playa, tráfico y ocurrencias.
Los hechos, según los expuso un regidor: se aprobó el pago de casi cinco millones de pesos para contratar 84 medios de comunicación. El objetivo declarado es promocionar las actividades del municipio. Suena a rutina administrativa hasta que uno lee la letra chica, que en este caso es más grande que el titular.
Primer detalle: la contratación no se limita a medios locales. Incluye medios de alcance estatal, en todo Nayarit. Uno se pregunta por qué las "actividades del municipio" necesitan urgentemente que se enteren en la otra punta del estado, a cientos de kilómetros, donde nadie va a ir a inaugurar una banqueta ni a pagar el predial. Es como si la presidencia municipal de Tuxpan pautara comerciales en Compostela para avisar que ya pintaron el kiosco. Generoso, pero raro.
Segundo detalle, y aquí el ambiente se pone delicioso: todo esto ocurre justo en el periodo en que el alcalde —con licencia, eso sí— participa en las internas de Morena rumbo a la gubernatura del estado. Qué puntualidad tan cósmica. Precisamente cuando el interesado necesita que su nombre suene en todo Nayarit, el municipio descubre una imperiosa necesidad de anunciarse en todo Nayarit. El universo conspira a favor de las carreras políticas de manera verdaderamente milagrosa.
La pregunta del regidor fue tan sencilla como demoledora: ¿ese dinero promociona al municipio o promociona la candidatura? Y es la clase de pregunta que se responde sola con solo mirar el mapa de la pauta. Cinco millones de pesos rinden mucho: pagan campañas de bacheo, o pagan que 84 medios repartidos por todo un estado repitan un nombre. Casualmente, en política, un nombre repetido en todo un estado es exactamente lo que necesita quien aspira a gobernarlo.
Que conste: aquí nadie afirma nada que las cifras no digan solas. Es dinero público, es cobertura estatal, es temporada de internas y es un alcalde con licencia buscando la grande. Cuatro datos que, puestos en fila, forman un dibujo que hasta un niño de kínder identifica. Pero tranquilos: seguramente es todo por el bien del turismo municipal. Faltaba más.
Los hechos, según los expuso un regidor: se aprobó el pago de casi cinco millones de pesos para contratar 84 medios de comunicación. El objetivo declarado es promocionar las actividades del municipio. Suena a rutina administrativa hasta que uno lee la letra chica, que en este caso es más grande que el titular.
Primer detalle: la contratación no se limita a medios locales. Incluye medios de alcance estatal, en todo Nayarit. Uno se pregunta por qué las "actividades del municipio" necesitan urgentemente que se enteren en la otra punta del estado, a cientos de kilómetros, donde nadie va a ir a inaugurar una banqueta ni a pagar el predial. Es como si la presidencia municipal de Tuxpan pautara comerciales en Compostela para avisar que ya pintaron el kiosco. Generoso, pero raro.
Segundo detalle, y aquí el ambiente se pone delicioso: todo esto ocurre justo en el periodo en que el alcalde —con licencia, eso sí— participa en las internas de Morena rumbo a la gubernatura del estado. Qué puntualidad tan cósmica. Precisamente cuando el interesado necesita que su nombre suene en todo Nayarit, el municipio descubre una imperiosa necesidad de anunciarse en todo Nayarit. El universo conspira a favor de las carreras políticas de manera verdaderamente milagrosa.
La pregunta del regidor fue tan sencilla como demoledora: ¿ese dinero promociona al municipio o promociona la candidatura? Y es la clase de pregunta que se responde sola con solo mirar el mapa de la pauta. Cinco millones de pesos rinden mucho: pagan campañas de bacheo, o pagan que 84 medios repartidos por todo un estado repitan un nombre. Casualmente, en política, un nombre repetido en todo un estado es exactamente lo que necesita quien aspira a gobernarlo.
Que conste: aquí nadie afirma nada que las cifras no digan solas. Es dinero público, es cobertura estatal, es temporada de internas y es un alcalde con licencia buscando la grande. Cuatro datos que, puestos en fila, forman un dibujo que hasta un niño de kínder identifica. Pero tranquilos: seguramente es todo por el bien del turismo municipal. Faltaba más.