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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 31 de julio de 2026

Cae el R1 y en Michoacán todos empiezan a señalar al mismo tiempo

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Cae el R1 y en Michoacán todos empiezan a señalar al mismo tiempo
Pocas cosas activan tanto a la clase política michoacana como la palabra "detención". Esta semana fue capturado Ramón Ángel N, alias el R1, señalado como presunto autor intelectual del homicidio del alcalde Carlos Manzo, en un operativo con policías federales y estatales. Y como era de esperarse, el arresto no cerró un capítulo: abrió una temporada completa de declaraciones.

El primero en subirse al micrófono fue el priista Guillermo Valencia, quien celebró la captura y aseguró que representa "un avance histórico" porque, según él, el caso se acerca a los "narcopolíticos". En Michoacán, "acercarse a los narcopolíticos" es un deporte de contacto donde nadie confirma quién es quién, pero todos saben mover la cabeza con gesto de sospecha experimentada.

Enseguida tomó la palabra Grecia Quiroz, presidenta municipal de Uruapan, quien reconoció la detención pero insistió en que también se investigue a políticos. Y no se quedó en lo abstracto: soltó los nombres de Raúl Morón, Leonel Godoy y Nacho Campos como presuntos partícipes, con la naturalidad de quien reparte invitaciones a una posada. Que quede claro: son señalamientos públicos suyos, no sentencias; en este país la presunción de inocencia sigue vigente aunque a veces se sienta en modo avión.

Lo fascinante del episodio es la coreografía. Cae un presunto responsable y, en cuestión de horas, el tablero político se llena de dedos apuntando en todas direcciones. Unos celebran, otros exigen, otros piden que se investigue a los que celebran. Es el único ecosistema donde una detención genera más declaraciones que respuestas, y donde la palabra "histórico" se usa con la misma frecuencia con la que se usa el claxon en el centro de Morelia.

Mientras la Fiscalía hace su trabajo y la investigación sigue su curso, el ciudadano de a pie observa el espectáculo desde la banqueta, con la certeza de que en Michoacán la justicia avanza, sí, pero acompañada por un coro de políticos que no se pierden ni una foto ni una acusación. Ojalá el expediente llegue tan lejos como las declaraciones. Sería, esa sí, la nota histórica.