Parque Hundido cumple su destino: 40 grados afuera, río adentro
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Nuevo León logró esta semana algo que ningún otro estado se atreve a presumir: tener sequía y crecida el mismo día, en la misma colonia, casi a la misma hora. Mientras el Servicio Meteorológico Nacional anunciaba una onda de calor con temperaturas rozando los 40 grados en Monterrey, San Pedro, Guadalupe y Apodaca, en la colonia Contry La Silla, en Guadalupe, una tubería de 12 pulgadas se dañó y convirtió al Parque Hundido en, literalmente, un parque hundido. Nomen est omen, dirían los romanos que sí tenían acueductos que aguantaban.
La fuerza de la corriente invadió la vialidad e inundó las áreas verdes, dejando la postal más regia del verano: vecinos sudando la gota gorda por el calor extremo mientras, a unos pasos, corre un río que nadie pidió. Es la única onda de calor del país que viene con opción de kayak. Cuarenta grados a la sombra y, aun así, encontramos manera de mojarnos los pies. Eficiencia hídrica de otro nivel: no llega agua a las casas, pero al parque le sobra.
Y lo mejor está por venir, porque el propio SMN nos avisa que este domingo 2 de agosto se acerca un frente frío con chubascos, lluvias fuertes, descargas eléctricas y posible caída de granizo en el noreste. Traduzcamos el pronóstico completo para el fin de semana regio: viernes a 40 grados, un río artesanal en Guadalupe cortesía de la tubería, y el domingo granizo. Si alguien logra planear un día de campo con esa agenda, que se postule a santo.
Uno agradecería que tanta agua sirviera de algo —regar, llenar una presa, aliviar la eterna angustia hídrica de esta ciudad—, pero no: se fue toda por la vialidad, rumbo a la coladera, mientras la metrópoli se abanica con el recibo. El agua en Nuevo León es como el buen consejo: abunda justo cuando y donde menos falta hace, y escasea el resto del tiempo.
Así que este fin de semana, paisano, salga con bloqueador para el calor, paraguas para el domingo y botas para el Parque Hundido, no vaya a ser que el clima se le junte todo. Porque en este estado ya no basta consultar el pronóstico: hay que consultar también a Agua y Drenaje, al termómetro y a la suerte, en ese orden.
La fuerza de la corriente invadió la vialidad e inundó las áreas verdes, dejando la postal más regia del verano: vecinos sudando la gota gorda por el calor extremo mientras, a unos pasos, corre un río que nadie pidió. Es la única onda de calor del país que viene con opción de kayak. Cuarenta grados a la sombra y, aun así, encontramos manera de mojarnos los pies. Eficiencia hídrica de otro nivel: no llega agua a las casas, pero al parque le sobra.
Y lo mejor está por venir, porque el propio SMN nos avisa que este domingo 2 de agosto se acerca un frente frío con chubascos, lluvias fuertes, descargas eléctricas y posible caída de granizo en el noreste. Traduzcamos el pronóstico completo para el fin de semana regio: viernes a 40 grados, un río artesanal en Guadalupe cortesía de la tubería, y el domingo granizo. Si alguien logra planear un día de campo con esa agenda, que se postule a santo.
Uno agradecería que tanta agua sirviera de algo —regar, llenar una presa, aliviar la eterna angustia hídrica de esta ciudad—, pero no: se fue toda por la vialidad, rumbo a la coladera, mientras la metrópoli se abanica con el recibo. El agua en Nuevo León es como el buen consejo: abunda justo cuando y donde menos falta hace, y escasea el resto del tiempo.
Así que este fin de semana, paisano, salga con bloqueador para el calor, paraguas para el domingo y botas para el Parque Hundido, no vaya a ser que el clima se le junte todo. Porque en este estado ya no basta consultar el pronóstico: hay que consultar también a Agua y Drenaje, al termómetro y a la suerte, en ese orden.