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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Nota 1 de agosto de 2026

La presa que ya se inauguró pero todavía no da agua

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La presa que ya se inauguró pero todavía no da agua
En Jalisco tenemos una relación complicada con el agua: la producimos por millones de litros, la festejamos en cada corte de listón y, aun así, seguimos discutiendo por qué no llega a la llave. El último capítulo lo protagonizó El Zapotillo, esa presa que se ha vuelto personaje recurrente de nuestra vida pública, casi como un tío que aparece en todas las fiestas pero nunca trae el regalo prometido.

Ante los señalamientos de la dirigencia nacional de Morena sobre por qué el sistema no abastece a la Zona Metropolitana de Guadalajara, el Gobierno de Jalisco respondió con una explicación técnica que, leída con calma, es una pequeña obra maestra del anticlímax: la presa está fuera de operación por trabajos de reparación y puesta en marcha a cargo de la Conagua federal, el sistema está diseñado apenas para dos mil litros por segundo y empezaría a funcionar hasta septiembre. Es decir, la infraestructura existe, la ceremonia ya ocurrió —fue inaugurada en agosto de 2024—, pero el agua propiamente dicha sigue en la fase de 'ya casi'.

Uno entiende la lógica burocrática: reparar, calibrar, poner a punto. Todo eso es serio y necesario. Lo que resulta tragicómico es la secuencia. Primero se corta el listón, se toma la foto y se presume la obra; después, cuando alguien pregunta por el chorro, se aclara que la parte de dar agua venía en otra entrega. Es como estrenar cocina nueva y avisar que el gas llega el mes que entra: la cocina se ve preciosa, pero hoy cenamos frío.

Mientras tanto, el pleito es de esos donde ganan todos menos el vecino. El partido señala, el gobierno estatal desmiente cifras y responsabiliza al gobierno federal, la Conagua repara, y el ciudadano de la ZMG —que no reparte culpas sino garrafones— sigue esperando. Porque al final la pregunta no es de quién es la falla ni qué litros por segundo aguanta el sistema: es por qué en pleno estiaje el agua se convirtió en tema de conferencia de prensa antes que en tema de tubería.

Que quede claro: poner a punto una presa es infinitamente mejor que operarla mal y provocar un desastre. Nadie pide prisas irresponsables con una obra de esa escala. Pero convendría que la próxima vez el orden de los factores sí altere el producto: primero el agua corriendo, luego la fiesta. Inaugurar una presa que todavía no abastece es como cortar el pastel antes de meterlo al horno: la foto sale bien, pero nadie se lo puede comer. Y en cuestión de agua, el metropolitano de Guadalajara ya tuvo suficiente dieta.