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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Guanajuato Nota 1 de agosto de 2026

El tesorero que se fue de puente largo: seis meses prófugo y ocho millones sin recibo

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El tesorero que se fue de puente largo: seis meses prófugo y ocho millones sin recibo
Hay quien deja el trabajo con una carta de renuncia y quien lo deja con una orden de aprehensión pendiente. El extesorero de Apaseo el Alto pertenece, según las autoridades, al segundo grupo: fue detenido en San Juan del Río, Querétaro, señalado por su presunta participación en un desfalco superior a los ocho millones de pesos en perjuicio de las finanzas municipales.

El dato que convierte esta nota en poesía administrativa es el calendario. El exfuncionario permanecía prófugo desde febrero, cuando desapareció tras detectarse un presunto quebranto millonario en las cuentas del gobierno municipal. Es decir, medio año. Seis meses en los que Apaseo el Alto tuvo tesorería, pero no tesorero; tuvo cuentas, pero no quién las explicara. Un puente vacacional que se estiró como chicle hasta convertirse en semestre.

Uno imagina el momento del hallazgo: alguien abre el Excel municipal, hace la resta, vuelve a hacer la resta pensando que se equivocó, y descubre que no, que efectivamente faltan más de ocho millones de pesos. Ocho millones que en un municipio como Apaseo el Alto no son un decimal, son banquetas, son alumbrado, son la diferencia entre que el drenaje aguante la temporada de lluvias o no.

La captura llegó tras varios meses de búsqueda y derivó, dicen, de una carpeta de investigación y de una orden de aprehensión girada en su contra. Conviene subrayar, porque las reglas son las reglas y aquí no se lincha a nadie: se trata de una presunta participación, hay una investigación en curso y toda persona es inocente hasta que un juez diga lo contrario. Faltaba más.

Pero permítasenos la observación cívica. Cada que un extesorero municipal amanece detenido en otro estado, uno se pregunta cuántos controles internos hubo que saltar para que un presunto boquete de ocho millones tardara meses en notarse y otro tanto en perseguirse. La transparencia municipal suele funcionar como las cámaras del banco: graba todo, sí, pero nadie revisa la cinta hasta que ya no está el dinero. Bienvenida la detención. Ojalá el dinero tenga tan buena memoria como la Fiscalía y también aparezca por San Juan del Río.