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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 1 de agosto de 2026

El Morebús: ahora con función anfibia y milagros hidráulicos incluidos

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El Morebús: ahora con función anfibia y milagros hidráulicos incluidos
Hay proyectos de transporte que aspiran a lo modesto: que el camión pase, que no te deje botado, que el chofer no maneje como si huyera de sus deudas. Y luego está el Morebús de Morelia, que esta semana subió la apuesta a niveles bíblicos. Según se anunció durante una supervisión de obra, el sistema no solo transformará la movilidad de la capital, sino que además resolverá las inundaciones del Poniente mediante obras hidráulicas coordinadas con la Comisión Nacional del Agua.

Léalo despacio, porque es hermoso. Pedimos un transporte digno y nos entregan un mesías con ruedas. El Morebús ya no es un camión: es infraestructura, es drenaje, es esperanza, es el yerno que la ciudad presume en las reuniones familiares. 'Mi Morebús estudió movilidad, pero también hace obra hidráulica, ¿verdad, mijo?'

Uno entiende el entusiasmo. En el Poniente, cada temporada de lluvias las familias reman entre sus propias salas, y cualquier promesa de que el agua deje de entrarles a la casa suena a gloria. El problema no es que se atienda la inundación —bendito sea—, es el paquete de dos por uno: amarrar el drenaje pluvial al éxito de un megaproyecto de transporte es como prometer que el mismo albañil que te pone el piso también te va a operar la vesícula. Puede que salga bien. Puede.

Y conviene recordar la letra chica: se elaborará 'una propuesta' para el cauce y conducción de aguas pluviales. Propuesta. Es decir, todavía no hay tubo, hay PowerPoint. Entre la promesa y la coladera funcionando suele haber varios inviernos, dos informes semestrales y al menos un cambio de administración.

Mientras tanto, el vecino del Poniente ya sabe la rutina: cuando truene el cielo, no espere al Morebús anfibio. Suba los muebles, ruede la lavadora al segundo piso y encomiéndese a quien acostumbre. Porque en Morelia hasta la salvación viene con parada intermedia y horario sujeto a cambios sin previo aviso.