Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Chihuahua Nota 2 de agosto de 2026

La JMAS descubre el CSI de las albercas: te caza por Instagram, pero el tinaco sigue seco

Tamaño de letra
La JMAS descubre el CSI de las albercas: te caza por Instagram, pero el tinaco sigue seco
Prepárense, chihuahuenses, porque la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Juárez acaba de estrenar división de inteligencia. No, no encontraron una fuga histórica ni destaparon un dren; encontraron algo mucho más peligroso para la paz pública: gente que sube fotos de su alberca a redes sociales mientras paga tarifa de uso doméstico.

El esquema criminal, según la dependencia, es escalofriante. Un ciudadano tiene una terraza, la renta para fiestas, presume la alberca con filtro veraniego y hashtag de fin de semana, pero en su recibo aparece clasificado como una casita cualquiera que solo llena la tina del perro. La JMAS, indignada, anunció que cobrará el retroactivo. Justicia hídrica al fin. Que tiemblen los influencers de la alberca inflable.

Uno agradecería tanto entusiasmo detectivesco si no fuera porque, a unas cuadras, colonias enteras llevan días sin una gota. En la colonia Hidalgo de la capital los vecinos denunciaron que desde el lunes no cae agua ni por equivocación, que el tinaco ya es adorno y que la pipa prometida sigue en el limbo de las promesas. Pero claro, rastrear una pipa perdida es difícil; abrir el Instagram del vecino con alberca es gratis y da resultados inmediatos.

Es un modelo de gestión fascinante: primero se asegura el retroactivo del que sí tiene agua para nadar, y después, si sobra tiempo y presión en la tubería, se atiende al que no tiene ni para lavar los trastes. La lógica es impecable en el papel y absurda en el tinaco.

Que quede claro: cobrar la tarifa correcta a quien usa el agua para negocio es justo, sano y necesario. El chiste amargo no es la revisión; es el orden de las urgencias. Porque en un estado donde el agua se raciona por tandeo y se marcha contra convenios internacionales por su manejo, resulta poético que el gran operativo de la temporada sea vigilar quién se echó un chapuzón en domingo. La sed espera; el escándalo del Instagram, no.