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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Ciudad de México Nota 2 de agosto de 2026

83 millones en tacos: en el Bienestar descubrieron que reunirse da hambre

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83 millones en tacos: en el Bienestar descubrieron que reunirse da hambre
Existe una verdad universal que ninguna administración ha logrado derogar: las juntas de trabajo dan hambre. Uno entra a una reunión a las nueve y a las once ya está pensando en el itacate. La novedad es el tamaño del itacate.

De acuerdo con la información difundida, la Secretaría del Bienestar prevé gastar 83 millones de pesos en alimentos para reuniones de trabajo en un lapso de seis meses. Y no hablamos de galletas María con café de olla: el menú reportado incluye hamburguesas, mole, pozole, taquizas y bocadillos. Es decir, la dependencia no piensa deliberar con el estómago vacío, y en eso, hay que reconocerlo, se solidariza con el pueblo: nadie resuelve la pobreza a puro aire.

Hagamos la cuenta del nabo, como en toda buena sobremesa. 83 millones en seis meses son casi 14 millones al mes en comida de junta. Con eso se financia un banquete permanente, una especie de kermés institucional donde el orden del día compite con el orden del buffet. Uno imagina las minutas: 'Punto tres: seguimiento de programas sociales. Punto cuatro: ¿de suadero o de pastor?'.

Lo entrañable del asunto es la coreografía. Mole y pozole no son platillos de trámite: son comida de fiesta, de esas que requieren servilleta grande y siesta posterior. Cuesta imaginar una mesa de trabajo eficiente después de un pozole surtido con su tostada, su orégano y su chilito. La productividad de la tarde queda tan comprometida como el cinturón.

Nadie discute que haya que dar de comer en las jornadas largas. El debate, más bien, es de proporción y de forma: en una secretaría cuyo apellido es 'Bienestar', el bienestar más visible del semestre podría terminar siendo el de la digestión de sus propias reuniones. Y en un país donde el precio de la tortilla es tema de investigación periodística, ver a la burocracia debatir entre taquiza y hamburguesa tiene su ironía crujiente.

Que conste: no acusamos a nadie de nada más grave que de tener buen apetito y presupuesto para sostenerlo. Pero la próxima vez que a un ciudadano le pidan apretarse el cinturón, tendrá derecho a preguntar por qué en las juntas oficiales lo aflojan tres tiempos.