Michoacán exporta contenedores, importa embajadores y esteriliza gatos: el fin de semana que lo tuvo todo
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Uno abre el periódico un lunes esperando la calma chicha del verano y resulta que Michoacán amaneció con vocación de potencia geopolítica, refugio felino y taller de reparaciones legislativas. Todo al mismo tiempo, porque aquí el multitasking no se estudia: se sufre.
Empecemos por lo grande, que es el puerto. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se sentó con el embajador de China, Chen Daojiang, para presumir que Lázaro Cárdenas es "estratégico" —adjetivo que en Michoacán se usa para todo, desde un puerto de aguas profundas hasta un puesto de esquites bien ubicado— y anunció que Hutchison Ports mete 33 millones de dólares en la Fase III. La terminal pasará de 1.8 a 2.3 millones de contenedores anuales. Traducción para el michoacano de a pie: seguiremos viendo pasar cajas metálicas por la carretera sin saber qué traen, pero ahora en mayor volumen y con acento internacional. El puerto crece a paso de gigante; la caseta de la autopista, también, pero esa no sale en la foto con el embajador.
Mientras el gobernador tejía lazos con la segunda economía del mundo, en la capital la vida seguía su curso de bajo presupuesto: el Instituto de Protección Animal de Morelia atendió a 26 gatos comunitarios y esterilizó a 15. Vacuna, desparasitación, microchip y hasta registro. Uno lee la lista de servicios y piensa que estos michis tienen mejor cobertura médica que medio changarro del Mercado de Abastos. Aplausos sinceros para el IMPA, eso sí: es de las pocas dependencias del país donde "control de población" no viene acompañado de una polémica y sí de un gatito ronroneando con chip. Que cunda el ejemplo, aunque sea entre felinos.
En la Ciudad de México, la Arquidiócesis Primada salió a advertir que la regulación de los derechos de las audiencias no debe volverse censura previa ni permitir que una autoridad decida la "veracidad, legitimidad o aceptabilidad" de lo que uno opina en radio y tele. La Iglesia defendiendo la libertad de expresión es como el vecino que pone reglamento en la fiesta: uno agradece la vigilancia pero recuerda con cariño quién inventó el índice de libros prohibidos. Casualmente, el mismo domingo la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó su gira en Oaxaca para reivindicar la libertad de expresión como principio de la Cuarta Transformación. Todos defendiendo la libre expresión al mismo tiempo, cada quien desde su púlpito. Nunca la libertad de opinar había tenido tantos guardaespaldas discutiendo entre ellos.
Y ya encarrerada, Sheinbaum también le contestó a Donald Trump —que compartió la columna de un comentarista criticón sobre nuestra seguridad— con un contundente "México es amigo de todo el mundo". Frase bonita, digna de playera turística, aunque cualquiera que haya intentado dar vuelta en un crucero de Morelia sabe que eso de "amigos de todo el mundo" es más aspiracional que operativo.
En el ramo de la sucesión anticipada, Andrés Manuel López Beltrán, "Andy", arrancó recorridos casa por casa en Tabasco rumbo a 2027. Va a tocar las 170 secciones del distrito. Se agradece la disciplina: pocos políticos empiezan a caminar con dos años de anticipación, aunque uno sospecha que el apellido ya recorrió el distrito antes que los zapatos.
Pero la joya doméstica es local: reparar los daños que la manifestación de La Sombreriza dejó en el Congreso michoacano costará 1.2 millones de pesos. El recinto es patrimonio de la humanidad, detalle que convierte cada rayón en una tragedia con nivel UNESCO. El diputado presidente se dijo "abierto a un acuerdo" con los funcionarios de Uruapan que ocasionaron el desaguisado. Nada dice más de la política michoacana que un funcionario protestando contra otro funcionario y un tercer funcionario pasando la factura de la pintura. Con ese 1.2 millones, por cierto, el IMPA esterilizaría a toda la población felina de tres municipios, pero cada quien invierte donde le duele.
Cerramos con seguridad, que nunca falta: el gobernador celebró la detención de un tal Alfonso N como "un golpe a la extorsión", aunque acto seguido pidió que quienes hayan sido víctimas lo denuncien. O sea: ya cayó, pero todavía necesitamos pruebas. Es el equivalente institucional a servir el pastel y luego preguntar si alguien quería. La captura, además, desató bloqueos: el C5 reportó seis cierres carreteros el sábado y para el domingo ya había liberado cinco. Uno de cada seis sigue tapado, cifra que en Michoacán casi califica como fluidez de tránsito.
Así que resumamos el fin de semana: crece el puerto, se esteriliza al gato, se cotiza la pintura del Congreso, se defiende la libertad de expresión por triplicado y seguimos siendo amigos de todo el mundo. Una jornada redonda. Solo faltó que el embajador Chen adoptara un michi con microchip para cerrar la integración comercial con broche de oro.
Empecemos por lo grande, que es el puerto. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se sentó con el embajador de China, Chen Daojiang, para presumir que Lázaro Cárdenas es "estratégico" —adjetivo que en Michoacán se usa para todo, desde un puerto de aguas profundas hasta un puesto de esquites bien ubicado— y anunció que Hutchison Ports mete 33 millones de dólares en la Fase III. La terminal pasará de 1.8 a 2.3 millones de contenedores anuales. Traducción para el michoacano de a pie: seguiremos viendo pasar cajas metálicas por la carretera sin saber qué traen, pero ahora en mayor volumen y con acento internacional. El puerto crece a paso de gigante; la caseta de la autopista, también, pero esa no sale en la foto con el embajador.
Mientras el gobernador tejía lazos con la segunda economía del mundo, en la capital la vida seguía su curso de bajo presupuesto: el Instituto de Protección Animal de Morelia atendió a 26 gatos comunitarios y esterilizó a 15. Vacuna, desparasitación, microchip y hasta registro. Uno lee la lista de servicios y piensa que estos michis tienen mejor cobertura médica que medio changarro del Mercado de Abastos. Aplausos sinceros para el IMPA, eso sí: es de las pocas dependencias del país donde "control de población" no viene acompañado de una polémica y sí de un gatito ronroneando con chip. Que cunda el ejemplo, aunque sea entre felinos.
En la Ciudad de México, la Arquidiócesis Primada salió a advertir que la regulación de los derechos de las audiencias no debe volverse censura previa ni permitir que una autoridad decida la "veracidad, legitimidad o aceptabilidad" de lo que uno opina en radio y tele. La Iglesia defendiendo la libertad de expresión es como el vecino que pone reglamento en la fiesta: uno agradece la vigilancia pero recuerda con cariño quién inventó el índice de libros prohibidos. Casualmente, el mismo domingo la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó su gira en Oaxaca para reivindicar la libertad de expresión como principio de la Cuarta Transformación. Todos defendiendo la libre expresión al mismo tiempo, cada quien desde su púlpito. Nunca la libertad de opinar había tenido tantos guardaespaldas discutiendo entre ellos.
Y ya encarrerada, Sheinbaum también le contestó a Donald Trump —que compartió la columna de un comentarista criticón sobre nuestra seguridad— con un contundente "México es amigo de todo el mundo". Frase bonita, digna de playera turística, aunque cualquiera que haya intentado dar vuelta en un crucero de Morelia sabe que eso de "amigos de todo el mundo" es más aspiracional que operativo.
En el ramo de la sucesión anticipada, Andrés Manuel López Beltrán, "Andy", arrancó recorridos casa por casa en Tabasco rumbo a 2027. Va a tocar las 170 secciones del distrito. Se agradece la disciplina: pocos políticos empiezan a caminar con dos años de anticipación, aunque uno sospecha que el apellido ya recorrió el distrito antes que los zapatos.
Pero la joya doméstica es local: reparar los daños que la manifestación de La Sombreriza dejó en el Congreso michoacano costará 1.2 millones de pesos. El recinto es patrimonio de la humanidad, detalle que convierte cada rayón en una tragedia con nivel UNESCO. El diputado presidente se dijo "abierto a un acuerdo" con los funcionarios de Uruapan que ocasionaron el desaguisado. Nada dice más de la política michoacana que un funcionario protestando contra otro funcionario y un tercer funcionario pasando la factura de la pintura. Con ese 1.2 millones, por cierto, el IMPA esterilizaría a toda la población felina de tres municipios, pero cada quien invierte donde le duele.
Cerramos con seguridad, que nunca falta: el gobernador celebró la detención de un tal Alfonso N como "un golpe a la extorsión", aunque acto seguido pidió que quienes hayan sido víctimas lo denuncien. O sea: ya cayó, pero todavía necesitamos pruebas. Es el equivalente institucional a servir el pastel y luego preguntar si alguien quería. La captura, además, desató bloqueos: el C5 reportó seis cierres carreteros el sábado y para el domingo ya había liberado cinco. Uno de cada seis sigue tapado, cifra que en Michoacán casi califica como fluidez de tránsito.
Así que resumamos el fin de semana: crece el puerto, se esteriliza al gato, se cotiza la pintura del Congreso, se defiende la libertad de expresión por triplicado y seguimos siendo amigos de todo el mundo. Una jornada redonda. Solo faltó que el embajador Chen adoptara un michi con microchip para cerrar la integración comercial con broche de oro.