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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Ciudad de México Digest 3 de agosto de 2026

La ciudad se reinventa: entre katanas, autos zombis y una UNAM que reprueba su propio examen

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La ciudad se reinventa: entre katanas, autos zombis y una UNAM que reprueba su propio examen
Amanece en la Ciudad de México y el noticiario local vuelve a leerse como un guion que ningún productor firmaría por miedo a que lo tachen de inverosímil. Vamos por partes, que hay mucho de dónde cortar.

Arrancamos con la nota más tierna y más desconcertante del lunes: el programa 'Sí al Desarme, Sí a la Paz' ya no solo recibe pistolas y rifles, también canjea armas blancas —cuchillos, navajas, puñales y, palabra de la Secretaría de Gobierno, katanas— por útiles escolares. Uno imagina la fila en el atrio de la iglesia: un señor con su rifle heredado, una doña con su cuchillo cebollero y, hasta atrás, un adolescente disfrazado de guerrero feudal esperando su vale por un juego de geometría. Setecientos juguetes bélicos entregados a cambio de libros. Bendita sea la ciudad que desarma ninjas de secundaria uno por uno.

De las armas que se van pasamos a los coches que no se van nunca. En la unidad Kennedy, en la Balbuena, se encontró un cementerio de automóviles: unidades con hasta diez años sin moverse, convertidas en bodegas de triques, refugio de gatos y criadero de roedores. Lo mejor: sus dueños ya tienen coche nuevo, pero al viejo lo conservan como quien guarda un ex tóxico 'por si un día lo vuelvo a necesitar'. La ciudad tiene programa para casi todo, menos para convencer a un chilango de soltar su chatarra sentimental.

Mientras tanto, en la Alameda Central las autoridades anunciaron que de 600 puestos ambulantes quedarán 77. La imagen de orden duró exactamente lo que tardó un carrito de esquites en instalarse en la banqueta de al lado. Porque en la CDMX el ambulantaje es como el pasto: lo cortas de un lado y brota del otro, ahora con chile Tajín.

Capítulo educativo. La UNAM sigue en modo telenovela: tras el examen de admisión fallido rodó la cabeza de la secretaria general, pero lejos de apagar el incendio, al rector se le acusa de haberle echado gasolina. Ahora los aspirantes seleccionados marchan a Rectoría porque les quieren aplicar un segundo examen, presencial, para confirmar que sí sabían lo que ya habían demostrado saber. La Auditoría Superior, por su parte, se alista a revisar a la empresa que cobró por la prueba que no sirvió. Ah, y la Universidad calcula que ese examen costó 51 millones de pesos. Cincuenta y un millones para descubrir que el internet a veces falla. Cualquier estudiante se los hubiera dicho gratis.

De la política universitaria a la política a secas: en Huajuapan, durante un acto, la gente empezó a gritarle 'ratero' al exgobernador Alejandro Murat, y la Presidenta salió a defenderlo con una frase para el bronce: 'Voy a decir tres cosas buenas de Murat, aunque no les guste'. El 'aunque no les guste' es la nueva forma nacional de pedir aplausos a fuerzas: la versión adulta del 'porque lo digo yo'.

En el rubro de contrabandos, dos postales que se complementan. En el AICM aseguraron más de 2.8 millones de cigarros ilícitos escondidos en embarques de China y Corea; y en el resto del país el huachicol se graduó: ya no roban gasolina, ahora la producen en plantas clandestinas que —según se documentó— se compran hasta por internet. El crimen organizado hizo su transición energética antes que muchos gobiernos. Emprendedores, los muchachos.

Viajemos al norte, donde Nuevo León vive su mejor julio en homicidios en veinte años y no piensa dejar que nadie lo olvide: boletín tras boletín, el mismo secretario general aparece presumiendo Fuerza Civil, Mes del Adulto Mayor y metros cuadrados barridos. La única que no leyó el comunicado fue la lluvia, que el domingo se llevó un mercado rodante entero por la corriente en Santa Catarina, con tres lesionados, porque la gente 'hizo caso omiso a las advertencias'. En Monterrey el reto ya no es la seguridad: es que llueve como en el diluvio y todos salen igual a hacer el mandado.

Y para cerrar el círculo del absurdo, del otro lado del río: Donald Trump ahora vende por adelantado sus propios mensajes de Truth Social en cien mil dólares, mientras reparte columnas que acusan a México de todo. Cobrar por avisar lo que vas a decir es, hay que reconocerlo, el modelo de negocio más honesto de su carrera: por fin le puso precio a la incertidumbre.

Así amanece la ciudad y el país: desarmando katanas, coleccionando coches muertos, reprobando sus propios exámenes y presumiendo boletines mientras el agua se lleva el tianguis. Que tengan un lunes tan ordenado como la Alameda a las nueve de la mañana.