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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 3 de agosto de 2026

El car wash que le hizo servicio de limpieza al drenaje… metiéndole basura

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El car wash que le hizo servicio de limpieza al drenaje… metiéndole basura
En el amplio catálogo de maneras en que Monterrey se pelea consigo misma cada temporada de lluvias, este domingo apareció una escena que merece capítulo aparte. Un video difundido en redes captó a dos trabajadores de un car wash en la avenida Los Pinos, en Escobedo, arrojando ramas y hojas directamente a la corriente de agua que bajaba por la calle. Sí: en plena inundación, con la ciudad batallando por drenar lo que cae, alguien decidió aportar materia orgánica al río improvisado.

El gesto tiene una poesía involuntaria. Un negocio dedicado a dejar los coches relucientes contribuyendo, con la misma naturalidad con que se saca la basura, a tapar el paso del agua que ya de por sí no encuentra por dónde irse. Es la metáfora perfecta del urbanismo regio: cada quien limpia lo suyo echándole el problema al de enfrente, y el de enfrente resulta ser la alcantarilla de todos.

El detalle no sería tan cruel si no fuera porque, ese mismo día, el municipio de Monterrey tuvo que recoger más de siete toneladas y media de basura arrastrada por las corrientes, con veinte trabajadores y camiones dedicados a destapar lo que la ciudad misma tapó. Uno echa las ramas al agua en la mañana; en la tarde, otro las saca con pala y horas extra pagadas del erario. Economía circular, versión noreste: producimos nuestro propio tapón y luego cobramos por quitarlo.

Que conste que no hace falta un doctorado en hidráulica para saber que las ramas flotan, se acumulan en las rejillas y convierten un encharcamiento manejable en una alberca vecinal. Basta haber vivido un solo agosto en el área metropolitana. Pero la costumbre puede más: la calle inundada se siente, para muchos, como un basurero temporal que amablemente se lleva las cosas cuesta abajo. El problema es que 'cuesta abajo' es la casa, el coche o el negocio de alguien más.

Ojalá el video sirva de algo más que de indignación de domingo. Porque mientras unos rescatan personas arrastradas por la corriente y otros le entregan un triciclo nuevo a un elotero que lo perdió en el agua, hay quien sigue tratando el arroyo urbano como tiradero exprés. Y así, temporada tras temporada, Monterrey se inunda un poquito por el cielo y un poquito por sus propias manos.