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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Nota 4 de agosto de 2026

El onceavo capitán del mismo barco: la Guardia Nacional en Jalisco ya perdió la cuenta

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El onceavo capitán del mismo barco: la Guardia Nacional en Jalisco ya perdió la cuenta
Hay puestos que se heredan, puestos que se ganan y puestos que, en Jalisco, simplemente se rotan con la puntualidad de un carrusel de feria. La coordinación estatal de la Guardia Nacional pertenece orgullosamente a esta última categoría.

Este lunes tomó posesión el general de brigada de Estado Mayor Ernesto García Sánchez, egresado del Heroico Colegio Militar, con una trayectoria sólida en operaciones especiales y combate al narcotráfico, y con la distinción numérica de ser el onceavo coordinador de la corporación en la entidad desde su creación en 2019. Once mandos en seis años. Saquen ustedes la cuenta: eso es un jefe nuevo cada semestre y pico, un ritmo de recambio que ya quisieran los realities de televisión.

García Sánchez llega procedente de Nayarit, donde apenas coordinó la Guardia desde agosto de 2025, es decir, alcanzó a calentar la silla apenas un año antes de que le tocara mudarse otra vez. Sustituye al general Luis Martínez Rojas, que había asumido la coordinación en marzo de este mismo 2026; o sea, el antecesor duró en el cargo aproximadamente lo que dura una suscripción de prueba. Y por si el ballet de traslados no estuviera completo, a Nayarit llegó José Martín Luna para ocupar la vacante que el propio movimiento generó. Es la coreografía perfecta: nadie se va, todos se acomodan.

Uno entiende que las Fuerzas Armadas se muevan por estrategia, disciplina y necesidades operativas. Pero desde la banqueta ciudadana —esa banqueta que a veces se inunda—, la pregunta es sencilla: ¿cómo se construye una estrategia de seguridad de largo plazo cuando el responsable cambia antes de aprenderse los nombres de las colonias? Se anuncian planes, se prometen coordinaciones, se posa para la foto de la toma de protesta con siete condecoraciones relucientes, y para cuando el plan iba a rendir frutos, ya hay otra ceremonia, otra placa y otro currículum impecable subiendo al templete.

Le deseamos al general la mejor de las suertes, en serio. Que combata al crimen, que coordine a las fuerzas federales y que, de paso, resuelva el misterio de por qué en Jalisco este cargo tiene la esperanza de vida de un chapulín. Solo un consejo fraterno, mando: no desempaque del todo. Y si le regalan una taza personalizada, pídala de material irrompible; el próximo inquilino a lo mejor la quiere reciclar.