Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Jalisco Nota 4 de agosto de 2026

Puerto Vallarta, capital mundial del "problema recurrente": llueve, se inunda y se promete

Tamaño de letra
Puerto Vallarta, capital mundial del "problema recurrente": llueve, se inunda y se promete
Existe una palabra que en el vocabulario oficial de Puerto Vallarta funciona como conjuro tranquilizador: "recurrente". Se usa para describir aquellas calamidades que ocurren cada temporada, que todos saben que van a ocurrir, y que sin embargo cada vez sorprenden a las autoridades como si el agua fuera una novedad meteorológica recién inventada.

Este lunes volvió a llover, y Vallarta volvió a nadar. En Valle Dorado, la zona más golpeada fue el ingreso frente al Chedraui, donde las bocas de tormenta permanecen completamente tapadas, provocando encharcamientos en una vialidad de las más transitadas. Los vecinos denuncian que las autoridades han prometido resolverlo "en repetidas ocasiones", frase que a estas alturas ya es prácticamente un género literario local.

Unas cuadras más allá, en Las Glorias, la escena escala de lo incómodo a lo francamente épico: los ciudadanos reportan que el agua que inunda las calles no viene de las coladeras ni de las bocas de tormenta, sino que brota directamente del pavimento, aguas negras emergiendo del empedrado frente al hotel Cantos del Sol, sobre la calle Clemente Orozco. El olor, dicen, es insoportable, y el flujo no cesa. Un espectáculo de bienvenida difícil de olvidar para el turista que rueda su maleta rumbo a la alberca.

En Las Mojoneras, mientras tanto, los vecinos pasaron del hartazgo a la desesperación y exigen una solución integral, empezando por el desazolve urgente de un puente que cada temporada convierte a la delegación en damnificada por default.

¿Y el gobierno? Presente, faltaba más, con capa de superhéroe hidráulico. SEAPAL Vallarta desplegó un operativo de emergencia con cuadrillas y camiones tipo Vactor para desazolvar la red de drenaje y la Planta de Tratamiento Norte I, cuyo equipo de bombeo quedó averiado tras las tormentas del fin de semana. Es decir: la institución trabaja a marchas forzadas para extraer la basura y los sólidos que taponaron todo. Loable, sin duda. Pero uno no puede evitar la pregunta de banqueta: ¿no sería más barato limpiar las coladeras ANTES de que llueva, en lugar de rescatar la ciudad DESPUÉS de cada aguacero como si fuera una operación de salvamento?

El ciclo es perfecto en su tragedia: cae el agua, se tapan las bocas de tormenta que nadie destapó a tiempo, se inundan las calles "recurrentes", brota el drenaje, se moviliza el Vactor, se toma la foto del operativo heroico, y todos esperamos —con paraguas y fe— la siguiente lluvia para repetir la función. En Vallarta, el agua no se va: se reagenda.