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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 4 de agosto de 2026

El alcalde de licencia y la denuncia que lo quiere de vuelta a trabajar

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El alcalde de licencia y la denuncia que lo quiere de vuelta a trabajar
Existe un puesto muy codiciado en la política de Escobedo: el de alcalde. Y existe una modalidad todavía más envidiada: la de alcalde con licencia, que consiste en tener el cargo sin la incómoda obligación de presentarse a ejercerlo.

En esas anda Andrés Mijes, edil de Escobedo que ha solicitado licencias consecutivas para separarse de sus funciones y que ahora enfrenta una denuncia por ese mismo motivo. Sandra Pámanes, coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, acudió a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción para presentar la querella por presunto abandono de funciones. Traducción libre: lo están denunciando, básicamente, por faltista.

Aquí conviene detenerse a admirar la escena. En cualquier empleo del mundo, encadenar ausencias termina en una llamada de atención, un descuento o la calle. En la política, encadenar licencias es una estrategia, y hasta que alguien la lleva a la Fiscalía se convierte en tema. El sueño húmedo de todo trabajador —cobrar el puesto sin pisar la oficina— aquí tiene nombre, apellido y expediente.

La defensa habitual en estos casos es que las licencias son legales, que se solicitan conforme a la norma y que todo está en regla. Puede ser. El detalle es de percepción: para el ciudadano de a pie, que su presidente municipal aparezca y desaparezca como personaje de telenovela con contrato por capítulos no transmite exactamente vocación de servicio. Transmite otra cosa, y esa otra cosa suele oler a que el cargo interesa más como trampolín que como responsabilidad.

Pámanes lo puso sobre la mesa y ahora será la autoridad quien determine si hay algo que perseguir o si, como tantas veces, el asunto se archiva junto al resto de las buenas intenciones. Mientras tanto, Escobedo administra la paradoja de tener alcalde en el organigrama y una silla vacía en la práctica, gobernado por suplencias como quien ve una serie donde el protagonista solo sale en los créditos.

Lo saludable de todo esto es que, al menos, alguien preguntó en voz alta lo que muchos pensaban: si el trabajo es representar a la gente, ¿se puede representar desde la ausencia permanente? La respuesta la dará la Fiscalía. La sospecha ya la tiene el vecino, que lleva rato preguntándose para qué eligió a alguien que, a la primera oportunidad, pidió permiso para no estar.

Porque una cosa es pedir licencia. Otra, muy regia, es convertir la licencia en el estilo de gobierno.