El gusano que gobierna Chihuahua: geopolítica de una larva
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Mientras los políticos discutían puentes y libertades, el verdadero poder fáctico del estado seguía avanzando a paso de larva. El gusano barrenador ya acumula 79 casos confirmados por Senasica en 24 municipios de Chihuahua, con Coronado como epicentro. Esta semana la plaga alcanzó por primera vez al municipio de la capital y confirmó su primer caso en Meoqui: una becerra a la que le retiraron alrededor de cuatro larvas "de gran tamaño", precisión que ningún ganadero pidió pero que ningún lector olvidará.
El asunto es tan serio que un tribunal federal tuvo que otorgar un amparo para ordenar que la Sader y el Senasica mantengan el combate "sin retrocesos", con operativos y vigilancia permanente. Léase con calma: hizo falta que un juez obligara a las autoridades a no bajar la guardia contra una plaga que amenaza a todo el hato ganadero. En otros lados se amparan contra multas; aquí nos amparamos para que el gobierno no deje de fumigar. Nivel de confianza institucional: subterráneo.
Y es que no es un pleito menor de campo. Del bicho depende dinero de verdad. El Consejo Estatal Agropecuario recuerda que la reapertura de las exportaciones ganaderas en Sonora marcará la pauta para los cruces de Chihuahua, y que la regla de oro es impedir que el barrenador llegue a menos de 300 kilómetros de la frontera. Con la primera reapertura prevista en Douglas, Arizona, podrían salir hasta dos mil cabezas diarias, y al habilitarse más puntos, hasta 40 mil envíos mensuales. Traducido: la economía ganadera del norte cuelga de que una larva no cruce una línea que solo existe en los mapas y en la paciencia de los inspectores.
Encima, en la región de Parral las subastas ya cayeron 30 por ciento por las restricciones sanitarias, aunque el nuevo protocolo de movilización entre zonas afectadas y libres asoma como rayito de optimismo. Optimismo con asterisco, porque todo depende de la disciplina de un operativo que —recordemos— tuvo que ser ordenado por un juez.
Así que la próxima vez que alguien pregunte quién manda de verdad en Chihuahua, la respuesta honesta no es un partido ni un funcionario. Es un invertebrado con hambre y buen sentido de la oportunidad, que ha logrado poner a temblar al comercio, a los tribunales y a la Federación al mismo tiempo. Ojalá le pusiéramos al combate de la plaga la mitad del entusiasmo que le ponemos a cortar listones.
El asunto es tan serio que un tribunal federal tuvo que otorgar un amparo para ordenar que la Sader y el Senasica mantengan el combate "sin retrocesos", con operativos y vigilancia permanente. Léase con calma: hizo falta que un juez obligara a las autoridades a no bajar la guardia contra una plaga que amenaza a todo el hato ganadero. En otros lados se amparan contra multas; aquí nos amparamos para que el gobierno no deje de fumigar. Nivel de confianza institucional: subterráneo.
Y es que no es un pleito menor de campo. Del bicho depende dinero de verdad. El Consejo Estatal Agropecuario recuerda que la reapertura de las exportaciones ganaderas en Sonora marcará la pauta para los cruces de Chihuahua, y que la regla de oro es impedir que el barrenador llegue a menos de 300 kilómetros de la frontera. Con la primera reapertura prevista en Douglas, Arizona, podrían salir hasta dos mil cabezas diarias, y al habilitarse más puntos, hasta 40 mil envíos mensuales. Traducido: la economía ganadera del norte cuelga de que una larva no cruce una línea que solo existe en los mapas y en la paciencia de los inspectores.
Encima, en la región de Parral las subastas ya cayeron 30 por ciento por las restricciones sanitarias, aunque el nuevo protocolo de movilización entre zonas afectadas y libres asoma como rayito de optimismo. Optimismo con asterisco, porque todo depende de la disciplina de un operativo que —recordemos— tuvo que ser ordenado por un juez.
Así que la próxima vez que alguien pregunte quién manda de verdad en Chihuahua, la respuesta honesta no es un partido ni un funcionario. Es un invertebrado con hambre y buen sentido de la oportunidad, que ha logrado poner a temblar al comercio, a los tribunales y a la Federación al mismo tiempo. Ojalá le pusiéramos al combate de la plaga la mitad del entusiasmo que le ponemos a cortar listones.