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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 12 de agosto, 2026
Michoacán Nota 6 de agosto de 2026

El teleférico más valiente del mundo: aguanta todo, menos que llueva

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El teleférico más valiente del mundo: aguanta todo, menos que llueva
La Sedum nos regaló esta semana una de esas frases que merecen enmarcarse en la sala de espera de la modernidad michoacana. El Teleférico de Morelia, informó la secretaria María Elena Huerta Moctezuma, está diseñado para operar bajo condiciones climatológicas adversas. Y acto seguido, sin cambiar el gesto, aclaró que el servicio se suspenderá cuando haya tormentas eléctricas. O sea: aguanta absolutamente todo, menos lo único que de verdad pasa cada tarde de temporada de lluvias en esta ciudad, donde el cielo trona con una puntualidad que ya quisieran los camiones.

Quede claro: nadie está pidiendo que las cabinas jueguen a las atrapadas con los rayos. Que existan protocolos de seguridad es una bendición y ojalá abundaran en otras áreas del transporte. Pero hay una comedia fina en presumir estándares internacionales que priorizan la tranquilidad del pasajero y, en la misma respiración, confesar que basta el primer trueno para que todos bajen ordenaditos. La tranquilidad de altura, resulta, tiene fecha de caducidad: la del pronóstico del clima.

Uno imagina la escena. Familia moreliana, domingo, ilusión de estrenar el juguete aéreo de la ciudad. Suben. Contemplan los tejados, el Centro Histórico a vista de pájaro, la promesa de un futuro suspendido de un cable. Y entonces, a lo lejos, una nube traicionera. Un relámpago. La voz institucional que anuncia, con estándar internacional, que hay que descender por seguridad. El futuro, tan bonito él, resulta que solo opera con cielo despejado, como las quermeses.

Lo entrañable del asunto es la sinceridad. En otras latitudes venderían el teleférico como infalible y a callar. Aquí no: aquí la autoridad te avisa de entrada que el aparato es valiente hasta que se nubla. Es casi un acto de honestidad radical reconocer que, en la guerra entre la ingeniería de altura y la temporada de aguas michoacana, gana el aguacero. Nada nuevo: en este estado la lluvia lleva siglos ganando debates, inundando libramientos y clausurando planes dominicales sin pedir permiso.

Así que ya lo saben, morelianos: el teleférico está para presumirse los días de sol y guardarse los días de tormenta, como la loza buena. Un transporte casi de temporada que priorizará su tranquilidad garantizándoles que, ante la duda, mejor a pie. Bienvenido el progreso; nomás no lo saquen si está nublado.