Despojo exprés: patrulla en tres minutos y tu casa de vuelta en quince días (aplican restricciones)
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La Ciudad de México declaró la guerra al despojo de inmuebles con un paquete de promesas cronometradas que, de cumplirse al pie de la letra, convertirían a la capital en la ciudad más eficiente del planeta. La Secretaría de Seguridad Ciudadana instaló un Gabinete contra el Despojo y ordenó que las patrullas atiendan las denuncias en menos de tres minutos en todos los cuadrantes. Tres minutos. Uno tarda más en decidir qué pedir en la fonda que lo que ahora, según el plan, tardará la fuerza pública en presentarse. Faltará avisarle al invasor que, por cortesía, espere sin cambiar la cerradura mientras llega la respuesta inmediata.
La Fiscalía capitalina complementó el espectáculo con su propia tabla de tiempos: asegurar y restituir el inmueble en 15 días y judicializar en 30, siempre y cuando existan pruebas suficientes y la documentación esté en orden. Esa última cláusula es la letra chiquita de todo el país: en México, tener los papeles en regla es casi tan raro como ver caer nieve en Iztapalapa. Aun así, se agradece el optimismo.
El detalle que corona la estrategia es que la Fiscalía anunció que investigará a notarios, jueces y funcionarios ligados a despojos, con nuevas áreas especializadas dentro de la fiscalía ambiental y urbana. Traducido: la autoridad reconoció públicamente que este delito rara vez ocurre sin alguien que firme, selle y valide que todo es legalísimo. Es un hallazgo tan lógico que da ternura que haya requerido un anuncio con conferencia de prensa. El crimen inmobiliario, resulta, viene con acta.
La gravedad del asunto no es broma: entre los casos exhibidos por los vecinos de la colonia Del Valle está el aseguramiento de la casa del muralista Jorge González Camarena, y las autoridades ubican al Centro, Roma Norte, Narvarte y Agrícola Oriental como las zonas más golpeadas. Cuando hasta el patrimonio de un artista nacional termina con desconocidos adentro, se entiende por qué el gobierno saca cronómetro. La pregunta es si los tres minutos, los quince días y los treinta para judicializar sobrevivirán al primer choque contra la burocracia que los tiene que ejecutar. Por ahora, la ciudad promete y el ciudadano, prudente, revisa su llavero dos veces al llegar a casa.
La Fiscalía capitalina complementó el espectáculo con su propia tabla de tiempos: asegurar y restituir el inmueble en 15 días y judicializar en 30, siempre y cuando existan pruebas suficientes y la documentación esté en orden. Esa última cláusula es la letra chiquita de todo el país: en México, tener los papeles en regla es casi tan raro como ver caer nieve en Iztapalapa. Aun así, se agradece el optimismo.
El detalle que corona la estrategia es que la Fiscalía anunció que investigará a notarios, jueces y funcionarios ligados a despojos, con nuevas áreas especializadas dentro de la fiscalía ambiental y urbana. Traducido: la autoridad reconoció públicamente que este delito rara vez ocurre sin alguien que firme, selle y valide que todo es legalísimo. Es un hallazgo tan lógico que da ternura que haya requerido un anuncio con conferencia de prensa. El crimen inmobiliario, resulta, viene con acta.
La gravedad del asunto no es broma: entre los casos exhibidos por los vecinos de la colonia Del Valle está el aseguramiento de la casa del muralista Jorge González Camarena, y las autoridades ubican al Centro, Roma Norte, Narvarte y Agrícola Oriental como las zonas más golpeadas. Cuando hasta el patrimonio de un artista nacional termina con desconocidos adentro, se entiende por qué el gobierno saca cronómetro. La pregunta es si los tres minutos, los quince días y los treinta para judicializar sobrevivirán al primer choque contra la burocracia que los tiene que ejecutar. Por ahora, la ciudad promete y el ciudadano, prudente, revisa su llavero dos veces al llegar a casa.