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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 7 de agosto de 2026

Abierto a que me investiguen (el examen que ya aprobé cuatro veces)

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Abierto a que me investiguen (el examen que ya aprobé cuatro veces)
Hay ofrecimientos que conmueven por su generosidad y otros que conmueven por su ingenio. El del gobernador de Nuevo León pertenece a la segunda categoría: dijo estar completamente abierto a que lo investiguen, aclarando de inmediato que los delitos que le imputan ya fueron superados por al menos cuatro autoridades, estatales y federales. Es decir, se declara dispuesto a un partido que, según él mismo, ya ganó por goleada en cuatro canchas distintas.

Uno agradece la apertura, faltaba más. Pero es una apertura peculiar, del tipo "pasen a revisar mi casa, aquí tienen la llave, ah, y de una vez les aviso que otros cuatro plomeros ya la revisaron y dijeron que todo está impecable". La transparencia es más creíble antes del veredicto propio, no después. Cuando el propio investigado trae el resultado en la bolsa, la investigación deja de ser una lupa y se vuelve un trámite de cortesía.

Para que nadie sospeche que el ánimo anda tenso, la agenda oficial de estos días vino cargada de buenas noticias fotografiables: 25 camiones nuevos para la Ruta 160 en Guadalupe y Apodaca, y el arranque de la rehabilitación de escuelas, estrenando con la primaria Juárez y Patria. Todo legítimo, todo necesario, todo, casualmente, muy vistoso. En política mexicana existe una regla no escrita: mientras más se habla de que a uno lo quieren investigar, más listones aparecen para cortar. Es termodinámica pura, la energía del escrutinio se transforma en corte de listón.

Aquí en El Destiempo no acusamos a nadie de nada; nos limitamos a admirar el estilo. Ofrecerse voluntariamente a una investigación es sano y republicano. Ofrecerse a una investigación que uno ya calificó de resuelta es, además, un acto de fe en la propia narrativa digno de aplauso. Ojalá quien deba investigar tome la palabra al pie de la letra, sin el prólogo. Porque una cosa es estar abierto y otra, muy regia, es estar abierto pero con el marcador ya puesto.