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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026
Nuevo León Nota 7 de agosto de 2026

Paseo de los Leones: raya nueva, poste viejo, susto garantizado

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Paseo de los Leones: raya nueva, poste viejo, susto garantizado
El Gobierno de Monterrey anunció con orgullo la renovación de la señalización vial en Paseo de los Leones, con pintura termoplástica sobre el cruce con Simón Bolívar y un presumible acumulado de más de 54 mil metros lineales de carriles delimitados durante el año. Buenas noticias para la seguridad vial, dicen. Y lo serían, si no fuera porque sobre esa misma avenida, en el cruce con la calle Huerta, un poste de concreto con cámaras de videovigilancia municipales lleva días inclinado, amenazando con desplomarse sobre coches y peatones.

Hay algo profundamente poético en la escena. Por un lado, la ciudad invierte en que el automovilista sepa con exactitud quirúrgica en qué carril debe circular. Por el otro, no ha logrado enderezar la estructura que podría caerle encima mientras respeta esa línea perfecta. Es la señalización como arte conceptual: te marcamos la ruta hacia el peligro y encima la dejamos bien pintadita.

Los vecinos, que de tontos no tienen un pelo, ya reportaron la inclinación "considerable" del poste. Lo hicieron con la fe intacta de quien cree que el reporte ciudadano moverá montañas, o al menos un tubo de concreto. Ojalá. Porque la misma administración que despliega cuadrillas con pintura termoplástica bien podría desplegar una que traiga una escalera y unas llaves. Enderezar un poste no requiere ceremonia ni corte de listón; requiere que alguien lo mire hacia arriba, cosa difícil cuando todos andan admirando el suelo recién marcado.

En El Destiempo proponemos una obra pública integral y modestísima: que la próxima brocha que llegue a Paseo de los Leones venga acompañada de un técnico que revise las cámaras que vigilan a la ciudad desde un poste que ya no se vigila a sí mismo. Sería, además, un gesto de coherencia: de nada sirve el carril mejor pintado del estado si termina siendo el escenario donde se cae, con puntería termoplástica, el poste que nadie quiso atender a tiempo.