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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026
Jalisco Digest 9 de agosto de 2026

Guadalajara gana premio por buena gobernanza; el agua, en su humildad, prefirió salir sucia

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Guadalajara gana premio por buena gobernanza; el agua, en su humildad, prefirió salir sucia
Domingo de diluvio en la perla tapatía y, para no aburrirnos entre gotera y gotera, nos llegó una medalla. El Área Metropolitana de Guadalajara se llevó el primer lugar nacional en Innovación en Gobernanza por un sistema con nombre tan largo que, para cuando terminas de pronunciarlo, ya se te inundó la cochera. Premian nuestra visión metropolitana justo la semana en que el agua de la llave sale color café con leche y las avenidas se transforman en canales venecianos, pero sin góndola: aquí lo que flota es un Tsuru y una que otra rama de fresno caído.

Y es que mientras el jurado aplaudía nuestro talento para gobernar, el SIAPA aprobaba un descuento del 80 por ciento a 203 colonias… por mandarles agua sucia. Léase bien: te cobran menos a modo de disculpa por surtirte lodo en la regadera. El secretario de Hacienda del Estado ya salió a advertir que la bondad costará unos 120 millones de pesos mensuales y provocará un 'problema de liquidez', frase que en boca del SIAPA suena a chiste de velorio: líquido tienen para regalar, lo que les falta es que sea potable.

En el terreno del humor involuntario, dos diputadas de Puebla se subieron a un podcast a burlarse de los adultos mayores —del cuerpo, de los achaques, de la vejez— sin sospechar que el chiste tenía fecha de caducidad más corta que su carrera. Morena les suspendió los derechos partidistas de volada, no vaya a ser que la gracia se contagie. Moraleja para legisladores: el micrófono es como el boiler de gas, si no sabes usarlo, te quema.

En el frente nacional, la República vivió otro capítulo de su telenovela favorita: el fracking. Aquel que el sexenio pasado se juró y perjuró que se prohibiría, hoy resucita bajo el eufemismo de 'explotación sustentable', que es como pedir un cigarro light para el cáncer de pulmón. Un comité de científicos, tras dos meses de suspenso digno de estreno de plataforma, concluyó que mejor hagan pozos de prueba a ver si hay agua salada y gas allá por Coahuila y Tamaulipas. Las organizaciones ambientales, que no nacieron ayer, exigen prohibición constitucional y no promesa de campaña, que ya conocemos la vida útil de esas.

Del aguacate, ni se diga: primero la violencia frenó la exportación michoacana, y a los pocos días —oh, milagro— el 75 por ciento de los empaques ya estaban habilitados y hasta el embajador de Estados Unidos reconocía el 'liderazgo' presidencial con foto y todo. Nueve de cada diez aguacates que come el vecino del norte salen de aquí; con razón la seguridad se arregla a la velocidad del guacamole en domingo de Super Bowl. Cuando el negocio es de seis mil millones de dólares, hasta los fantasmas de la inseguridad piden permiso para desaparecer.

Mientras tanto, la academia también dio nota: en el examen de ingreso en línea, una inteligencia artificial hecha para cachar tramposos fue derrotada por otra inteligencia artificial hecha para hacer trampa. Ganó la trampa, como en las mejores tradiciones nacionales. Y luego nos preguntamos por qué los columnistas escriben sobre 'el hombre artificial': resulta que ya inventamos máquinas que piensan por nosotros justo cuando dejamos de hacerlo por nuestra cuenta.

Para cerrar con broche local, la Fiscalía detuvo a un señor que se disfrazaba de paciente para entrar a los hospitales de Guadalajara y robar equipo médico y pertenencias. Un emprendedor, pues, de esos que ven una crisis y encuentran una oportunidad. Ingresaba enfermo y salía patrimonialmente restablecido. Lo único que no le revisaron a tiempo fue el expediente: traía orden de aprehensión en Nayarit por lo mismo. Reincidente con vocación, el hombre.

Y en la sección de estadísticas melancólicas, nos enteramos de que Guadalajara es una 'shrinking city': perdió unos 265 mil habitantes desde 1990. No se preocupen, no se fueron lejos: se mudaron a Tlajomulco, que ya recibió como 90 mil desplazados por el precio del metro cuadrado. La ciudad no encoge, se desparrama, como la faja de una tía en la playa. Al menos algo crece en esta metrópoli premiada: el charco, la cuenta del agua y el ingenio para explicarnos por qué, con tanto trofeo, seguimos sacando el agua de la sala con la cubeta.