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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026
Jalisco Nota 9 de agosto de 2026

Diputadas descubren en un podcast que envejecer da risa; el karma les manda el episodio de vuelta

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Diputadas descubren en un podcast que envejecer da risa; el karma les manda el episodio de vuelta
Hay talentos que se descubren tarde. Dos diputadas de Puebla descubrieron el suyo en un podcast: hacer comedia a costa de los adultos mayores. Que si los achaques, que si el aspecto, que si la vejez; todo el catálogo del edadismo servido con micrófono profesional y risa de fondo. El problema del standup es que a veces el público más importante no está en el estudio, sino en la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de su propio partido.

Morena, que de honestidad lleva el nombre y a veces hasta la intención, les suspendió los derechos partidistas como medida cautelar. Traducción: no podrán votar, ni postularse, ni jugar a la política interna mientras se resuelve el expediente. La denuncia la promovió la propia dirigencia nacional, lo que confirma una verdad eterna: puedes sobrevivir a la oposición, pero no al comunicado de prensa de tu jefa.

Lo sabroso del asunto es la ironía biológica. Burlarse de la vejez es el único chiste garantizado en contra de uno mismo, porque —salvo accidente— todos vamos para allá. Es como reírse del clima de Guadalajara en plena temporada de lluvias: hoy te ríes, mañana te toca la gotera. Las señoras apostaron a que la juventud es eterna y el electorado desmemoriado; perdieron en ambas casillas.

Conviene aclararlo para que nadie se confunda: la suspensión es partidista, no legislativa. Siguen siendo diputadas en el Congreso de Puebla, con curul, sueldo y micrófono oficial. O sea que el castigo es más bien un jalón de orejas con boletín, de esos que duelen en la foto pero no en la quincena. Aun así, algo aprendieron: que la tercera edad no es un remate de chiste, es un padrón electoral enorme, madrugador y con memoria de elefante.

Que sirva de manual para futuros comediantes con fuero: la próxima vez que quieran soltar una gracia sobre las canas, recuerden que los adultos mayores son los que sí salen a votar bajo la lluvia, hacen fila desde temprano y no perdonan al que se pasó de listo. En el país del respeto a los abuelos —al menos en el discurso—, meterse con ellos no es transgresor, es suicida. Y el karma, ya se vio, no necesita expediente: llega solo, puntual, y con episodio disponible en todas las plataformas.