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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026
Jalisco Digest 10 de agosto de 2026

Agua turbia, un cocodrilo de vacaciones y un robot que sí llegó a trabajar: postal de un Jalisco en modo remojo

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Agua turbia, un cocodrilo de vacaciones y un robot que sí llegó a trabajar: postal de un Jalisco en modo remojo
Amaneció lloviendo en Guadalajara —lluvia de gran intensidad, dice el pronóstico, como si al cielo tapatío le hubieran contratado al mismo proveedor que al SIAPA— y uno agradece que caiga agua limpia desde arriba, porque de las llaves ya no se sabe qué va a salir. La semana empieza con el tema de siempre, ese que se ha vuelto tan parte del paisaje como la Minerva: el agua sucia. Resulta que el organismo operador, ante la denuncia de que ignoró a 322 colonias que reportaron agua turbia al Siapatel, habría resuelto el trámite con la herramienta más avanzada de la administración pública moderna: el control C, control V. Según la revisión, se copió y pegó la lista de 203 colonias que le mandó Derechos Humanos y se dejó fuera al resto, incumpliendo el decreto que ordenaba descuentos del 80% a los afectados. Tres horas de Junta de Gobierno transmitidas en vivo para llegar a una conclusión que cualquiera con Word habría alcanzado en la mañana.

Y por si faltaba dramatismo financiero, el propio organismo reconoce que de veinte mil millones de pesos de cartera vencida solo espera recuperar tres mil. Es decir: cobra como llueve en Chapala —a goteo— pero factura como cae el monzón. En medio de esta epopeya hídrica, el único deudor que salió corriendo a ponerse al corriente fue el cielo: la Arquidiócesis anunció que los cerca de 30 templos que debían al SIAPA ya saldaron su cuenta. Milagro documentado. Si el resto de los morosos rezara con la misma devoción con que el SIAPA copia listas, otra ciudad tendríamos.

Mientras tanto, en Guadalajara se presume la entrega de más de 16 mil apoyos a las familias: tinacos, filtros y pastillas de cloro. Traducción del logro: como no podemos garantizar que llegue agua buena, aquí tiene usted con qué guardarla y con qué desinfectarla. Es la política pública del 'arréglese usted', pero con logo. El tinaco como símbolo del pacto social contemporáneo: yo te doy el recipiente, tú resuelves el contenido.

En la costa, la nota tampoco fue tranquila. En Puerto Vallarta apareció flotando un cocodrilo de tres metros ya sin vida, y se desplegó una movilización de Policía Municipal, Patrulla Verde, guardavidas y bomberos digna de un desembarco. La Profepa se lo llevó para estudios legales, con intervención de la FGR incluida. Uno entiende la seriedad del asunto —proteger la fauna es serio—, pero no deja de asombrar que el reptil convocó a más cuerpos de seguridad en una noche que muchas colonias en todo un año. El cocodrilo, con tal de que le hagan caso, tuvo que dejar de respirar.

Donde sí hubo trabajador puntual, sin quejas y sin faltar, fue en un crucero de Zapopan: un robot humanoide bautizado 'Fierro Bot' se puso a bailar en el semáforo de Atemajac, frente al Tren Ligero, y se viralizó con más de un millón de reproducciones. Que conste en el acta: la primera figura de este 2026 que aparece bailando en un crucero sin pedir aumento, sin comisión y sin tarjeta de presentación fue de lámina. La ciudad ya tiene su empleado modelo, y es metálico.

De empleados que sí piden su lugar, en el Lienzo Charro de los Zermeño Movimiento Ciudadano juntó a más de tres mil personas para 'mostrar músculo' rumbo a la intermedia de 2027, con Vero Delgadillo y Mirza Flores dejando la tarjetita sobre la mesa. Y por si quedaba duda de que ya huele a campaña, en Puerto Vallarta destaparon a Diego Franco como responsable del proyecto naranja, elegido —dicen— por encuesta, con el 'Grupo Vallarta' completo aplaudiendo. Faltan casi dos años para las urnas y en Jalisco ya sacaron el traje de charro electoral. La anaciclosis de Polibio que citaba un columnista tapatío esta semana llegó a su versión local: aquí no cambian las formas de gobierno, cambian los volantes.

En el rubro de los ingenios criminales, uno para el museo: en Guadalajara detuvieron a un hombre que presuntamente se hacía pasar por paciente en hospitales para robar equipo médico, incluido un desfibrilador. Se metió a un hospital a llevarse justamente el aparato que sirve para revivir corazones. Metáfora perfecta del ánimo ciudadano: alguien anda por ahí llevándose lo único que nos podría reanimar.

Así arranca la semana en Jalisco: con el cielo cumpliendo mejor que las llaves, un reptil que movilizó a medio Vallarta, un robot que sí fichó y una clase política que ya ensaya el paso doble. Saquen el tinaco, guarden lo que puedan y no confíen: aquí hasta el agua viene con asterisco.